El Consejo para el Desarrollo Económico y Social de la Provincia de Cádiz (CES) ha revalidado su carácter de órgano de coordinación entre instituciones públicas, empresas y sindicatos. La titular de Diputación y del CES, Irene García, ha presidido hoy una sesión extraordinaria –solicitada por UGT y Comisiones Obreras– en la que se ha analizado la situación del Metal. A pesar de los estragos de la crisis económica, esta rama de actividad se perfila ahora como un sector de potencial crecimiento capaz de reportar un volumen de contratación amplio en una provincia que, según los últimos datos de paro registrado, mantiene 187.300 desempleados.

Irene García ha mostrado su satisfacción al confirmarse la validez del CES como un foro de interlocución y de convergencia de estrategias. En la sesión de hoy se han conocido las preocupaciones y necesidades de los trabajadores del Metal, expuestas por los sindicatos; las estimaciones de las empresas sobre contrataciones, así como los calendarios de formación planteados para responder a la carga de trabajo de los astilleros. “El Consejo está vivo y es el escenario perfecto para que se acompasen todas estas necesidades”, ha destacado la presidenta de Diputación, quien ha recordado que cualquier socio del CES puede determinar el objeto de una convocatoria de este foro.

El subdelegado del Gobierno, Javier de Torre, ha reconocido la oportunidad de establecer un plan estratégico que relacione formación con contrataciones “una vez que se ha conseguido el objetivo de obtener carga de trabajo para los astilleros”. Además ha indicado que “el 87% de los parados gaditanos carece de formación o ésta es muy baja”, para señalar las necesidades de fortalecer su competencia profesional.

Fernando López Gil, delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz, aportó datos concretos sobre la estrategia de formación que se aplicará desde comienzos del año 2016. Explicó que, gracias a los estudios preliminares relacionados con la Inversión Territorial Integrada (ITI), se obtuvo un diagnóstico detallado que ha permitido logros concretos: la necesaria unión de las empresas del sector marítimo-naval, alcanzada con la constitución del Cluster capacitado para coordinar las necesidades de formación e incluso emprender iniciativas comerciales conjuntas; también –en opinión de López Gil- se ha mejorado la formación reglada en grados medio y superior.

El delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz detalló una estrategia de formación en la que inciden diversos promotores y destinatarios. En breve plazo –posiblemente en enero de 2016 según apuntó López Gil- se convocarán los denominados cursos sobre “capacitaciones”, destinados a desempleados del Metal “que necesitan refrescar” sus conocimientos. Se trata de una formación demandada por las empresas que conforman el tejido auxiliar del sector naval y que está relacionada con los contratos cerrados por Navantia para los astilleros de la Bahía de Cádiz. Estos cursos, doce según el catálogo que López Gil ha mostrado ante el CES, tienen una duración de entre 90 y 120 horas lectivas.

López Gil también ha precisado que la propia Navantia ha planteado el desarrollo de acciones formativas para actualizar su estructura de trabajadores. Y la misma Navantia, junto a otras empresas tractoras como Dragados Off Shore, Airbus o Alestis podrán resolver sus demandas formativas con el Centro de Fabricación Avanzada para los sectores Naval y Aeronáutico que la Junta de Andalucía ha diseñado en el marco de la Iniciativa Territorial Integrada. Estos últimos requerimientos persiguen mejorar los respectivos procesos productivos con la incorporación de innovaciones tecnológicas. A modo de ejemplo indicó las necesidades expuestas por Navantia para la inclusión de la robótica en su cadena de producción.

Esta reunión del CES es la segunda convocada por Irene García tras el encuentro inicial celebrado en julio.