Redacción | Provincia.- El subdelegado del Gobierno en Cádiz, Javier de Torre, acompañado del alcalde de Chipiona, Antonio Peña, y del jefe de la Dependencia de Agricultura y Pesca de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, Mario de la Cueva, se ha reunido con representantes de las flotas artesanales de artes menores de Chipiona, Rota, Sancti Petri y Conil, con el fin de abordar, en lo que concierne a la pesquería de la corvina, el borrador de la nueva Orden del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) por la que se establece un Plan de Gestión para los buques en los censos del caladero nacional del Golfo de Cádiz, instrucción actualmente en fase de periodo de alegaciones.

En la reunión los pescadores denunciaron ante el subdelegado del Gobierno que sus demandas no han sido tenidas en cuenta por la Junta de Andalucía cuando ésta ha elevado al Ministerio su informe preceptivo previo, una vez que el borrador ha sido analizado por el Grupo de Trabajo del Golfo de Cádiz que la comunidad autónoma tiene constituido para abordar estas cuestiones.

Por ello, los pescadores artesanales, al considerar que desde el gobierno autonómico no se ha defendido su problemática específica frente a las flotas de cerco, han presentado directamente sus alegaciones en Madrid, confiando que puedan ser aceptadas.

Javier de Torre empeñó su compromiso de que las demandas de los pescadores artesanales “van a ser oídas y analizadas”, reiterando que en lo que concierne a las distintas modalidades de pesca en el Golfo de Cádiz “el Gobierno de España siempre ha sido receptivo y seguro que ahora de nuevo lo será”, recordando que la pesquería artesanal con artes menores de la corvina ha destacado siempre por su sostenibilidad y su respecto al ciclo biológico de la especie y no ha necesitado de periodos de veda.

El subdelegado ha querido puntualizar que lo que se pretende es regular esta pesquería partiendo de los informes técnicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que alertan del riesgo de supervivencia para esta especie en un futuro.

Los representantes de las flotas de artes menores, que utilizan artes tradicionales como el palangre, consideran como principal reivindicación en sus alegaciones que si se permite que las flotas cerqueras puedan faenar la corvina en los periodos de veda de otras especies como el boquerón, la sardina o la caballa, la mayor capacidad de los buques de cerco y la distinta modalidad de arte represente el hundimiento de la pesquería de esta especie, siendo sus flotas las primeras y principales perjudicadas.

Como ejemplo, informaron que mientras en el caso de los barcos de Chipiona al año se capturan unos 45.000 kilos de corvina con palangre, un solo cerquero puede pescar en un único lance una cantidad parecida, incluso aprovechando los periodos de reproducción, cuando la corvina se concentra en bancos, lo que pudiera suponer un impacto negativo en la viabilidad de la especie.

Según los primeros informes de IEO, hay problemas de viabilidad en la regeneración de la corvina. Al tratarse de una especie no sujeta a talla mínima y sobre la que la UE no ha establecido cuota, se está analizando la mejor manera de concretar medidas de control de las capturas.

Por ello, en estos momentos se valora si incluirla como especie accesoria para la pesca de cerco, arrastre y artes menores, lo que limitaría su captura al 10% del total de las capturas declaradas. En este sentido, Javier de Torre ha querido transmitir al sector que la Subdelegación es plenamente consciente del problema que supondría limitar la pesca de la corvina al 10% para la flota artesanal.

En esta reunión también se abordaron otros asuntos relativos al borrador de la Orden que afectan directamente a la flota de artes menores, como los cambios temporales de modalidad, la pesca de cebo o la pesca del pulpo en la zona de Sancti Petri.

El subdelegado reiteró que estas alegaciones de los artesanales serán “analizadas y valoradas por los técnicos”, significando además que “tenemos que lograr que esta pesquería tan tradicional siga siendo compatible con la preservación de la especie”.

La pesca de la corvina en la zona de Cádiz afecta a 54 buques artesanales en Chipiona, 21 en Rota, 14 en Sancti Petri y 66 en Conil.

En la reunión las partes acordaron mantener el contacto para analizar conjuntamente el avance de las alegaciones de este borrador.