Ya se encuentra a la vuelta de la esquina el periodo de compras por excelencia, la Navidad. Es un espacio de tiempo en el que, quien más y quien menos realizan compras para la familia o los amigos. Por tanto, se trata de un periodo de plena vigencia en el ámbito del Consumo.

Cada año son las mismas recomendaciones a seguir. La primera, el tener un consumo responsable y consciente, es decir, que no nos dejemos llevar por ese impulso con el  que el marketing y la publicidad va a empezar a bombardearnos, especialmente en el caso de los niños, donde ya empiezan a llegar los catálogos publicitarios de juguetes y donde la televisión se convierte en el motor de empuje hacia las compras de muchos de estos productos.


Dentro de la responsabilidad de los padres siempre aconsejo evitar juguetes violentos, que fomenten actitudes agresivas en el niño. Así, como educadores de esos pequeños debemos atinar bien a la hora de la compra de estos productos. Un juguete debe divertir, entretener y, si además conseguimos que eduque, estaremos realizando una gran compra.

A la hora de comprar siempre aconsejamos en la Unión de Consumidores de Cádiz que se comparen precios y calidades. No hay que ir a comprar sin tener clero nuestro presupuesto estimado para realizar estas adquisiciones. Si realizamos estas dos actuaciones, es decir, planificar las compras y comparar entre distintos establecimientos, estaremos ahorrando buena parte de dinero que es posible que con una actitud contraria se conviertan en un auténtico despilfarro.

Lo mismo podemos decir en alimentación, un gasto importante para las navidades. Debemos planificar los menús, el presupuesto destinado al consumo en este apartado. NI que decir tiene que este año debemos apostar por menús sanos y equilibrados a la hora de realizar estas compras. Nuestra salud va en ello.

Pero sobre todo en Navidad debemos ser solidarios, ayudar a los que en estos momentos lo están pasando peor como consecuencia de la crisis. Ya sea en el capítulo de alimentación o de juguetes para los más pequeños de la casa que no deberían estar pasando las penurias por las que muchas de sus familias están pasando. Esa actitud debe convertir esta Navidad en especial, en un momento para acordarnos de todas estas personas pero, desde un punto de vista personal, en un crecimiento que se recibe cuando uno sabe que está actuando bien y que con pequeños gestos está consiguiendo importantes logros para cambiar la vida de la gente que le rodea.

Se trata, por tanto, de un periodo de reflexión personal y de crecimiento de nuestra persona como consumidor y como sujeto dentro de la sociedad. Apuesto porque muchos de los que leen este artículo al menos lo van a intentar. Yo les aseguro que lo haré y que intentaré, dentro de mis posibilidades, que las Navidades sean especiales para los que me rodean y los que se acerquen a este que les escribe.

Miguel Ángel Ruíz

Presidente de la Unión de Consumidores de Cádiz

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