Redacción | San Fernando.- Un médico de familia que ejercía su profesión en un centro de salud de San Fernando (Cádiz),  ha sido condenado a seis meses de cárcel y a dos años de inhabilitación,  por un delito de dopaje, ya que suministró a un paciente que acudía regularmente al gimnasio gran cantidad de medicamentos de tipo anabolizantes sin que existiera indicación terapéutica para ello. Según consta en la sentencia del Juzgado de lo Penal número 5 de Cádiz, se considera que el facultativo es responsable de un delito contra la salud pública.

La sentencia declara probado que el acusado trabajaba como médico de familia en un centro de San Fernando y que entre los años 2011 y 2012, recetó a un paciente medicamentos de este tipo sin que sufriera ninguna patología que justificara que sería beneficioso, al contrario, el mismo podría haberle ocasionado grandes problemas de salud.


Así las cosas, no hay que dejar pasar por alto que el facultativo en aquel momento, conocía los efectos secundarios de los citados medicamentos recetados, y aun con esas no informó al paciente de los riesgos que podría correr con su ingesta. Es más a todo lo mencionado hay que resaltar las altas dosis recetadas, que en algunos casos pudieron sobrepasar la dosis recomendada por cualquier médico.

Por su parte el paciente manifestó en el juicio, que él iba al gimnasio “dos o tres veces por semana” y quería dichos fármacos “para estar fuerte, para mejorar su figura”, ya que trabajaba como animador de eventos y quería “una estética adecuada”.

Hay que recordar que el Servicio Andaluz de Salud, ejercía la acusación particular en este caso, pidiendo para el acusado la misma pena que el Ministerio Fiscal, es decir, 15 meses de prisión y tres años de inhabilitación especial para el ejercicio de la medicina.

El  juzgado ha rechazado que pueda calificarse la conducta de delito continuado, aplicando la misma doctrina en este punto que el resto de los delitos contra la salud pública. De igual manera hay que resaltar que se ha condenado en costas al facultativo, al pago de una multa de 1.080 euros, pudiéndose la misma ser abonada en seis meses, a seis euros el día; así como a indemnizar al SAS en 173,83 euros.

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