El cuidado de personas mayores con algún tipo de dependencia recae, en muchos casos, en personas de su entorno, principalmente familiares, lo que afecta directamente en las vidas de estos cuidadores no profesionales. Para mejorar su calidad de vida, Cruz Roja Española desarrolla en la provincia de Cádiz un proyecto con el que se ofrecen actividades en los que se aprende técnicas de cuidado y autocuidado.


El 80% de las personas cuidadoras siguen siendo mujeres que responden al perfil de hijas, esposas o nueras de la persona mayor, de una edad superior a los 50 años, que comparten domicilio con la persona cuidada, que afrontan su labor a diario, y que carecen de ocupación remunerada; Estas personas desempeñan, además, el rol de cuidadoras junto a otros roles familiares, como amas de casa o cuidado de hijos.

Cuidar a dependientes es con frecuencia una fuente de conflictos familiares, puede generar otros problemas de orden laboral a los cuidadores, y supone una inevitable disminución del tiempo libre y de las actividades sociales. Las personas cuidadoras pueden sufrir, como consecuencia, trastornos de salud como cuadros de ansiedad, depresión, o síntomas cardiovasculares e inmunológicos psicosomáticos. Por ello el proyecto, financiado por el Ayuntamiento de Cádiz, incluye talleres en los que las personas que tienen familiares a su cargo pueden mejorar la calidad de la atención a los mayores, pero también aprenden a cuidarse sí mismas, con el objetivo de prevenir este tipo de trastornos o de reducirlos si ya se sufren.

“Cuidarse para cuidar”, es el título de uno de estos talleres gratuitos que están organizados para los meses de octubre y noviembre y dirigidos a cuidadores no profesionales. Las personas interesadas en participar en ellos pueden llamar al 956 22 22 22 o solicitar información en la Oficina Provincial de Cruz Roja Española en la avenida Fernández Ladreda, junto al Pirulí.

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