CSIF ha pedido una cita urgente con la Delegada Territorial de Salud de la Junta en Cádiz para aclarar la situación de desamparo que viven actualmente los conductores de las ambulancias privadas que trabajan para los hospitales públicos de la provincia. Básicamente, la reivindicación del sindicato se basa en que el pliego de condiciones que rige el concierto con la UTE de transporte sanitario privado (que engloba a Ambulancias Barbate, Digamar y SSG) obliga a los conductores de estas ambulancias a realizar funciones de celadores, que según la definición de tal categoría laboral no les corresponde. 

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Los trabajadores de estas ambulancias se sienten presionados tanto por la empresa que les contrata como por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) para llevar a cabo las tareas que les son impropias. Esta situación está provocando malestar entre los trabajadores, confusión y descoordinación y, lo que es peor, unos evidentes perjuicios a los usuarios de la Sanidad pública. 

Al mismo tiempo, CSIF denuncia que la irregularidad que presenta este pliego supone un ahorro en contratación de celadores por parte de la sanidad pública, en perjuicio de los usuarios y los trabajadores de las empresas privadas de ambulancias, cuya categoría laboral no recoge el traslado de pacientes dentro de los hospitales. Y para más inri, la empresa incumple el pliego de condiciones en otros aspectos importantes, como es la falta de vehículos para asumir la gran carga de trabajo que recibe diariamente.