Redacción | Jerez.- CSIF quiere mostrar su más profundo malestar por las formas con que el Gobierno municipal ha anunciado, a través de los medios de comunicación, su pretensión de aprobar un nuevo plan de ajuste antes del 30 de abril. La sección sindical de CSIF en el Ayuntamiento jerezano considera que el escaso margen de negociación que se presenta hasta entonces es un absoluto desprecio hacia a la plantilla municipal y sus representantes sindicales, y más cuando la primera reunión de la mesa de negociación sería el día 22 de abril, de forma que es imposible llevar a cabo un análisis profesional y riguroso de la información propuesta por el equipo de Gobierno. También hay que tener en cuenta que, de este modo, los trabajadores municipales volverían a cargar sobre sus espaldas, una vez más, las medidas de ahorro propuestas, basándose principalmente en “trabajar más por menos dinero y poner a la opinión publica en contra de la plantilla municipal”.

CSIF quiere recordar a este Gobierno municipal que, desde el año 2010, la plantilla municipal no ha dejado de sufrir recortes de casi todos los derechos que tenían reconocidos (ERE, rebajas salariales, extra de Navidad, aumento horas laborables, congelación salarial, seguros de vida y responsabilidad y un largo etcétera) para contribuir con su sacrificio a cuadrar los números rojos del presupuesto como consecuencia de la nefasta gestión económica de los anteriores responsables políticos. Por eso, esta Central Sindical quiere dejar claro que la plantilla no tiene la culpa de la situación económica del Ayuntamiento ni debe pagar por los errores de gestión cometidos por los diferentes gobiernos locales que ha tenido Jerez.


Este sindicato siempre se estará dispuesto a negociar verdaderamente aquellos aspectos que afecten a la plantilla, pero no admitirá un paripé de negociación, de prisa y corriendo y sin saber qué se va a aprobar, como ya ocurrió en la última modificación aprobada de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT).

Además, desde CSIF se quiere resaltar que la primera medida estrella del plan de ajuste consiste en cumplir precisamente lo que marca la ley, la jornada laboral de 37,5 horas semanales. Éstas son exactamente las que vienen recogidas en el Acuerdo-Convenio, y son las que realizan los trabajadores, por lo que no se entiende la información de que la plantilla municipal ha trabajado 185.000 horas de menos en 2015.

En relación a la reducción del 40% de la productividad que plantea el gobierno municipal, CSIF considera que solo sería posible si se estabilizan y consolidan en los salarios de los trabajadores aquellos conceptos directamente relacionados con su labor.

Y en relación al último punto de reducción de la estructura de mando que plantean, CSIF no se opondría a analizar la propuesta, aunque las designaciones y nombramientos que el Gobierno municipal lleva realizando desde que se hizo con la alcaldía, les quita mucha credibilidad a sus propuestas: de hecho, la última modificación de la RPT que se ha aprobado con nuevos puestos de estructura ha supuesto un sobre coste de aproximadamente 400.000 euros.

 

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