Redacción | Cádiz.- Agentes de la Policía Local han denunciado a dos personas que se encontraban ejerciendo el marisqueo de holoturias.

En Playa de la Caleta, sobre las 13:00 horas, somos informados por la seguridad del Castillo de San Sebastián de la presencia  de dos personas ejerciendo el marisqueo de holoturias en el flanco este de la fortaleza. Los agentes una vez en el lugar, sorprenden a estos ilegales con dos espuertas llenas de estos equinodermos. Ante la imposibilidad de acceder al lugar, los marisqueadores siguiendo instrucciones de los agentes devuelven estos animales a su habitat. Posteriormente son filiados y denunciados procediéndose a la intervención cautelar de los medios utilizados que son depositados en dependencias de esta policía.


Entre las 16 y las 17 horas se produce en dos servicios distintos, el rescate de tres personas del mar. El primero de ellos un varón de 24 años de nacionalidad americana, y posteriormente dos mujeres, una canadiense de 24 y una suiza de 21. Todos habían saltado al agua desde el puente canal, y al desconocer la zona, la marea decreciente los había arrastrado hacia mar abierto. En ambos casos se activó la embarcación de salvamento que procedió a su rescate, sin resultar ninguno con lesiones de importancia, solo arañazos y cortes provocados por el roce con las rocas. Se reitera al igual que en años anteriores, que sería aconsejable instalar paneles informativos en la zona advirtiendo de la peligrosidad de esta práctica (al igual que se ha hecho con la reciente colocación de cartelería informando de las corrientes de resaca en los puntos conflictivos de la costa)

En la Caleta, sobre las 17 horas se recibe comunicado informado de la presencia de un indigente en los bajos del Balneario acompañado de un perro. Los agentes al localizarlo le informan de la prohibición existente en lo referente al animal, reaccionando esta persona con insultos hacia los agentes, negándose a identificarse y a abandonar el lugar con el can,  todo ello entre gritos intentando posicionar al resto de bañistas a su favor. El indigente finalmente es obligado a abandonar la playa y trasladado a Comisaría a efectos de identificación, denunciándosele administrativamente por la permanencia con el perro en la playa, los insultos y la desobediencia.

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