La Guardia Civil y la Policía Nacional, en el marco de la denominada Operación “Cornamusa”, han desarticulado dos organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas por vía marítima, que operaban en la comarca de la Janda, y que se habían aliado para culminar alijos de hachís por las playas de Conil de la Frontera (Cádiz).


La investigación se inició el pasado verano de 2017, cuando los agentes identificaron a un grupo de personas con antecedentes por narcotráfico, que se habían organizado para introducir un alijo de hachís por la costa de Conil.

A raíz de este primer hecho, se establecieron diversos dispositivos de vigilancia para averiguar si se trataba de un hecho puntual o si se trataría de una organización dedicada al narcotráfico.

En el trascurso de sus investigaciones, los agentes desvelaron la existencia de dos ramas bien diferenciadas, asentada una de ellas en la localidad de Conil y la otra en la de Barbate, teniendo ésta última varios de sus miembros con amplios antecedentes por narcotráfico.

Los investigadores, fueron localizando a cada uno de ellos y asignando a cada componente el rol que desempeñaba en la organización, así como domicilios, vehículos, las naves industriales que utilizaban para preparar las embarcaciones, y toda su estructura, hasta que pudieron verificar el modus operandi, ámbito espacio-temporal, y jerarquía entre sus miembros, lo que indicaba que podrían componer una organización criminal.

De esta forma, en de agosto de 2017, en la zona de las calas de Roche, se interceptó el alijo que habían organizado, incautando 780 kilos de hachís y deteniendo a las cuatro personas que viajaban en la embarcación recreativa, que trasportaba la droga en un doble fondo.

Los miembros de la organización se volvieron a rehacer para organizar otro alijo por vía marítima, el cual fruto de las investigaciones realizadas se abortó también, deteniendo en marzo a cuatro personas cuando acababan de cargar 1.530 kilos de hachís en dos vehículos en la playa de los Bateles, de la localidad de Conil.

Tras estos golpes recibidos, la rama de la organización asentada en Barbate, organiza de manera independiente un nuevo alijo de 300 kilos, que también resulta frustrado por la acción policial, y donde se incauta la embarcación semirrígida y se detiene a los dos tripulantes de la misma.
Tras todas estas operaciones, los investigadores completaron el organigrama de la organización deteniendo, en la fase de explotación, a otras 23 personas en la comarca de la Janda.

Las actuaciones han sido por la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de los de Chiclana de la Frontera. Con la explotación de la operación “Cornamusa” los agentes dan por desmantelada de forma definitiva a esta organización delictiva.

 

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