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Agentes de  la  Policía Nacional apoyados por un indicativo de Policía Local de Sanlúcar de Barrameda han detenido a dos hombres, mientras perpetraban un robo con fuerza en un bar, hasta donde se habían  desplazado a bordo de un vehículo que anteriormente habían sustraído.  Los detenidos tienen un amplio historial delictivo, uno de 55 años de edad, natural de Jerez de la Frontera y otro de 51 años y natural de Sanlúcar, siendo éste último, muy conocido por los efectivos policiales por las numerosas detenciones anteriores, entre ellas un homicidio por el que ya cumplió condena.

Los investigadores de la Brigada de Policía Judicial seguían el rastro de uno de los detenidos , ya que había sido detenido días antes por otros hechos delictivos y se tenia conocimiento que podría estar implicado en la sustracción de un vehículo de gran cilindrada, con sus llaves,  del interior de un garaje comunitario, vehículo que tras las pesquisas policiales pudo ser recuperado, pero no así sus llaves, sospechándose que como todavía tenía las llaves en su poder, podría nuevamente hacer uso del vehículo.

Efectivamente, este delincuente accedió al garaje del edificio donde la propietaria, habitualmente, estaciona el vehículo, provocando importante daños en una de las puertas de ese inmueble, pero no pudo llevar a cabo su acción, por no poder abrir el mismo con las llaves, porque su propietaria, con buen criterio, había cambiado el código de arranque.

Tras ser sorprendidos infragantis perpetrando su último robo en un bar, fueron detenidos y trasladados hasta la Comisaría Local de Sanlúcar de Barrameda donde ingresaron en los calabozos a la espera de la tramitación del correspondiente atestado policial. Los detenidos a los que les imputan la presunta participación en varios delitos, no colaboraron  con la investigación policial y una vez trasladados a sede judicial y puestos ambos a disposición del Juez de Guardia, fueron puestos en libertad con cargos a espera de la celebración de juicio. Finalmente se dio la situación que  llegaron a sus casas, antes de que los policías que realizaron las investigaciones terminaran su jornada laboral.