Un importante dispositivo de la Guardia Civil ha permitido en Puerto Serrano la detención de una persona, como presunto autor de los delitos de atentado grave a los agentes de la autoridad, lesiones y allanamiento de morada, todo ello cometido este fin de semana. El detenido conocido en la localidad por sus episodios violentos, ya ha ingresado en prisión, tras  arrojar a un guardia civil por unas escaleras cuando iba a identificarlo tras un allanamiento de morada, arrojando de la misma forma a su padre, un señor de avanzada edad e invidente, el cual no cayó por las escaleras gracias a la ayuda del otro guardia civil. El agente cayó de cabeza durante 20 escalones, quedando inconsciente, aunque siguió recibiendo patadas y puñetazos en la cabeza. La salvaje agresión motivó un importante dispositivo de la Guardia Civil, ya que el autor se había atrincherado en su domicilio. Tras horas de persuasiva negociación, la Guardia Civil de la localidad, consiguió que se entregara en el acuartelamiento, evitando el consiguiente asalto del domicilio y una detención que hubiera terminado siendo violenta.

Los hechos tienen su origen en la irrupción violenta del detenido en un domicilio de la localidad, amenazando a los moradores con una pieza de loza afilada, teniendo que precisar asistencia hospitalaria una señora de 86 años de edad que se encontraba convaleciente tras una intervención quirúrgica, a la que llegó a golpear y tirar al suelo.

Tras recabar los testimonios de los presentes, se comisionó a una patrulla para su localización y traslado a dependencias oficiales para tomarle declaración, por lo que tras personarse en su domicilio, los agentes sufrieron la agresión de esta persona sin mediar palabra y de manera totalmente sorpresiva, lanzando al primero de los agentes escaleras abajo, cayendo éste de cabeza por los más de 20 peldaños de la misma. De la misma forma lanzó a su padre, un señor invidente y de edad avanzada por las escaleras, evitando la caída la rápida actuación del otro guardia civil.  

No conforme con este comportamiento, llegó a golpear en repetidas ocasiones al agente que protegía a su compañero inconsciente, recibiendo ambos numerosos puñetazos y patadas, solicitando la presencia de una ambulancia mientras repelía la agresión.

Aprovechando estos momentos de tensión, se refugió de nuevo en el domicilio familiar, profiriendo continuas amenazas contra los actuantes y los servicios médicos que atendían al guardia civil que permanecía inconsciente en el suelo y sangrando profusamente por una herida abierta en la cabeza. En todo momento, aún dentro del domicilio familiar, la actitud del ahora detenido era de suma agresividad hacia sus progenitores que trataban de que depusiera su actitud.

Tras ser trasladado de urgencia al hospital de Villamartín, el guardia civil herido,  se organizó un dispositivo de cerco en domicilio para evitar la fuga, participando en el mismo todos los guardias civiles de la localidad, estuvieran de servicio o no, y desplazándose otras patrullas de localidades vecinas.

Tras empezar a dialogar con el autor, se abrió un canal de comunicación en el que los dos agentes que trataban con él fueron ganándose su confianza, hasta que tras horas de extenuante negociación, le convencieron para que por su propio pie se personara en el acuartelamiento, siendo en todo momento sometido a una vigilancia discreta hasta que la detención se produjo en dependencias oficiales sin tener que utilizar fuerza alguna sobre el detenido.

Tras ser puesto a disposición del titular del Juzgado número 3 de los de Arcos, se dictaminó su ingreso en prisión, como presunto autor de los delitos de allanamiento de morada lesiones y atentado a agente de la autoridad.

El detenido resultó ser Jose Ignacio A.B. de 32 años de edad y vecino de la localidad, el cual cuenta con un numeroso elenco de episodios de violencia ya sea contra sus vecinos o contra los agentes de la autoridad, destacando que fue detenido por los guardias civiles de Puerto Serrano el pasado 01 de octubre como presunto autor de un delito de agresión sexual en grado de tentativa.

El guardia civil herido con lesiones graves en la parte trasera del cráneo en la actuación, ha sido dado de alta hospitalaria, recuperándose en su domicilio de las lesiones producidas y que le han supuesto una sutura en el cráneo de catorce grapas. 

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