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El detenido forzó la cerraduras del seis aulas del centro para apoderarse de   dieciocho ordenadores portátiles propiedad de la Junta de Andalucía  y una bicicleta propiedad del centro educativo que usaba el alumnado de primaria

 

 

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Cádiz a un ciudadano marroquí de 37 años de edad y sin domicilio conocido como presunto autor de un delito de robo con fuerza en las cosas. El detenido que  ha sido denunciado  hasta en cuatro ocasiones por incumplir las medidas decretadas por el estado de alarma, se movía con total impunidad por la ciudad e incluso por otras localidades ofreciendo a muchos de sus vecinos y conocidos los objetos sustraídos, los cuales no se podían utilizar debido a las medidas de seguridad que tienen para que sean utilizados en el ámbito escolar.

La investigación se inició a raíz de la denuncia interpuesta por la directora del centro educativo cuando el pasado 17 de abril  se percató que alguien había entrado en el centro y había sustraído 18 portátiles  propiedad de la Junta de Andalucía y una bicicleta de montaña.  Fruto de las gestiones realizadas por los investigadores del Grupo de Delincuencia Urbana se determinó la identidad del presunto autor del robo, el cual resultó ser un ciudadano marroquí que había sido detenido en otras ocasiones por hechos de similar naturaleza, siendo el último arresto en el mes de febrero en los depósitos de tabacalera.

Tras ser plenamente identificado se realizó un dispositivo de búsqueda siendo finalmente localizado a bordo de una bicicleta en la tarde del 26 de abril por los investigadores en la avenida Guadalquivir. En el momento de la detención el detenido manifestó a los agentes que  algunos de los objetos robados los tenía guardados en un solar cercano al colegio, hasta donde fue trasladado. Una vez en el lugar se recuperaron dos maletines que en su interior contenían dos tablets, totalmente rotos y deteriorados debido a las inclemencias  meteorológicas de los últimos días. Dos ordenadores fueron recuperados tras ser entregados por un conocido del detenido que se los dejó para que los guardara durante unos días, pero al percatarse que podían tratarse de efectos procedentes de un robo decidió personarse en la Comisaría de Policía para entregarlos.

Una vez finalizado el atestado policial, el detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia en la ciudad de Cádiz.