Redacción | San Fernando.- La concejala de Desarrollo Urbano, Claudia Márquez, y el concejal de Infraestructuras, Antonio Rojas, acompañados de técnicos municipales, han mantenido una reunión con más de una veintena de comerciantes y empresarios de las calles anexas al Ayuntamiento, en la que se han explicado las medidas contempladas en el plan de seguridad de las obras de rehabilitación del Palacio Consistorial en lo que respecta a la zona de seguridad del vallado exterior perimetral del edificio. En esta misma reunión se han detallado aspectos relativos al tráfico rodado por la zona, señalización, entrada y salida de vehículos y aparcamientos.

El objetivo de los representantes municipales era no solo exponer las intervenciones que de manera inminente se llevarán a cabo en las calles que rodean al Ayuntamiento, sino llevar a cabo un cambio de impresiones que culminará con incorporar a los planes de actuación las sugerencias aportadas por los comerciantes y empresarios. De hecho, en estos días se estudian estas indicaciones para adicionarlas al plan de tráfico redactado por la Policía Local del que ya se ha actuado con la supresión de los aparcamientos en la calle Isaac Peral. Este plan contempla para los próximos días nuevas señalizaciones, entre ellas de velocidad, especialmente en esta misma calle, pasos de peatones, la reordinación del tráfico de vehículos, entrada y salida de camiones de la propia obra y aparcamientos.


Entre los asuntos más relevantes de dicha reunión se encontraba la zona de influencia exterior de la obra por motivos de seguridad, ya que el vallado del edificio obligará a limitar los metros de calzada y acerado. En este sentido, el área de Desarrollo Urbano ha revisado el plan de seguridad inicial diseñado por la empresa Vías y Construcciones, con el objetivo de ampliar las zonas de circulación peatonal -siempre dentro de la normativa vigente- para una mayor comodidad de los viandantes y evitar además que los establecimientos vean constreñidos los espacios de acceso a sus negocios. En este sentido, la calle Isaac Peral quedará finalmente con dos metros de anchura para circular y la calle Calderón de la Barca con 1,80 metros. En la primera de ellas se han visto las características de los edificios existentes y balcones exteriores de las viviendas a la hora de decidir la ampliación. Se tendrá además en cuenta que, con el objetivo de evitar el desnivel que provoca la diferencia entre la calzada y la acera, la concejalía de Infraestructuras igualará el vial peatonal al nivel del bordillo, evitando así las barreras arquitectónicas durante el tiempo de intervención de la obra.

La concejala de Desarrollo Urbano, Claudia Márquez, ha agradecido la predisposición de los comerciantes y empresarios a la hora de acudir a este llamamiento y su participación en la reunión con aportaciones que, asegura, se está estudiando su viabilidad. Márquez explica que “estamos ante una obra de envergadura, una rehabilitación muy potente que afecta al casco histórico de la ciudad y es necesario consensuar los aspectos que afecten a la ciudadanía para evitar las molestias causadas todo lo posible, más aun cuando hablamos de una actuación que se prolongará durante dos años”.

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