Efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos y técnicos municipales han verificado, “por primera vez en la historia del Castillo de San Romualdo”, las medidas de seguridad y contraincendios con las que debe contar este edificio para su puesta en uso de forma legal y garantizar así el uso público del mismo. Las actuaciones realizadas permitirán que en el Castillo se puedan celebrar actos y eventos culturales que antes no podían llevarse a cabo, puesto que el edificio no reunían las mínimas condiciones legales para garantizar la seguridad de sus usuarios.

Aunque la empresa Bauen -empresa adjudicataria de las obras del Castillo para su puesta en uso- ya había realizado las pruebas de ensayo y verificación de estas medidas de seguridad con éxito, el equipo de gobierno ha considerado necesario que el edificio pasase también por la certificación del Consorcio de Bomberos. Así, este martes los Bomberos, junto a dos técnicos municipales, han estado comprobando las luminarias, el sistema de detección de fuegos, los extintores, la señalización o la boca de incendios, entre otros elementos, para poder dar el visto bueno y abrir las puertas del Castillo a los isleños e isleñas.


Tal y como recuerda el concejal de Infraestructuras y Mantenimiento Urbano, Antonio Rojas, el gobierno local del PP procedió a la apertura del Castillo “más bien como un paripé en época de elecciones municipales y para ser visitado ‘en modo’ jornadas de puertas abiertas, porque no habían llevado a cabo esa tramitación indispensable y básica para un edificio de uso público, ya que contaba únicamente con preinstalaciones de agua, luz y saneamiento”.

Tampoco contaba -añade- con aseos adaptados, medidas de accesibilidad, contraincendios y garantías de evacuación y seguridad en caso de incendio “una chapuza del anterior gobierno de Loaiza que podía haber desembocado en un problema grande de seguridad. Todo por querer inaugurarlo él y que hubiese una placa conmemorativa con su nombre en los muros del Castillo”.

Esta “insólita” situación llevó a que cuando el actual equipo de gobierno de Patricia Cavada llegó a la alcaldía se viera obligado a tener que cerrar el edificio al público, y sacar a licitación de forma urgente unas obras de adecuación que finalizarán “en breve”, de forma que la ciudadanía isleña “podrá disfrutar pronto de este emblemático edificio que forma parte del patrimonio histórico cultural de San Fernando”.

De forma paralela a las medidas de seguridad con las que tiene que contar obligatoriamente el edificio, se han realizado igualmente actuaciones de mejora de las instalaciones de las tuberías existentes en la calle aledaña de Mariana Pineda; unas obras que ejecuta la empresa Hidralia que permitirán mejorar la red de saneamiento mediante entronques de imbornales para agua de lluvia, así como nuevas tuberías de aguas de abastecimiento que anteriormente discurrían por tuberías de fibrocemento.

Asimismo, se ha lllevado a cabo el soterramiento de la línea eléctrica que discurría aérea a través de postes de madera en el entorno de este elemento BIC (Bien de Interés Cultural). También se ha ampliado el ancho del acerado para mejorar la accesibilidad, incluyendo en esta misma actuación la ejecución de una boca contra incendios, dotando así a la zona colindante de una mayor seguridad.

El Castillo contará también con un módulo exterior en el que se situará la oficina de información al visitante, además de aseos adaptados y almacén.

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