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España se prepara para la desecalada. Es una de las palabras más esperadas por parte de la ciudadanía que quiere volver cuanto antes a la normalidad. El Consejo de Ministros aprobó este martes un Plan para la Transición a una Nueva Normalidad, unas pautas que irán marcando el abandono del confinamiento de cara a reabrir de manera paulatina todos los sectores económicos.

Para esta desescalada, se ha articulado un mecanismos no por fechas sino por fases. En concreto cuatro. Eso sí, si se supera una fase se pasará a la otra y siempre estando vigilantes de como vaya transcurriendo la situación.

Según apuntan desde el Gobierno central, la primera fase de desconfinamiento comenzará el próximo 4 de mayo, y en función de la situación específica de cada provincia y la evolución de los contagios, se irá procediendo.

En cuanto a la duración de cada fase, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado en una rueda de prensa que la misma será de dos semanas, y superado ese tiempo será el Ministerio de Sanidad, el que evaluando la situación, determinará si se pasa a la siguiente fase o no.

La desescalada comienza este domingo, según apuntó Sánchez, con la fase 0. Se añade a los paseo de los niños, la posibilidad de que los adultos puedan realizar algún tipo de deporte al aire libre. También estará permitida la apertura de bares y restaurantes siempre y cuando atiendan mediante cita previa para controlar el aforo de público. Estos también podrán ofertar a posibilidad de la venta de comida a domicilio o su recogida en el local.

Previsiblemente y según los datos ofrecido en rueda de prensa, el 11 de mayo empezará la fase 1. En la citada fase, el pequeño comercio se activará y también la hostelería que disponga de terrazas, que podrán usarse sólo al 30%. Para las personas mayores, aseguran que fijarán un horario específico (aún por determinar).

En la fase 2, comenzaría dos semanas después, es decir sobre el 25 al 8 de junio, donde bares y restaurantes podrán usar el espacio interior de sus locales. Eso sí, con separación de mesas y un tercio de su aforo. También se podrá visitar monumentos y otros equipamientos culturales como salas de exposiciones y de conferencias, también con un tercio de su ocupación habitual. Ya se podrá acudir a espectáculos cerrados pero si no se superan las 50 personas y al aire libre si hay menos de 400 y están sentados. Como apunte importante, recuerdan que durante este tiempo no estará permitido viajar de una provincia a otra.

En cuanto a la fase número 3, que se estima se produzca en torno del 8 al 22 de junio (si todo marcha bien), se flexibilizará la libre circulación de personas en el territorio nacional. Se pretende con esto que no pase cómo al principio del confinamiento, donde muchas personas hicieron las maletas y se trasladaron de una comunidad autónoma a otra a su segunda residencia, lo que contribuyó a la propagación del virus, en zonas donde medianamente estaba controlado. A partir de aquí para ir a una segunda residencia, los dos lugares deberán encontrarse en la tercera fase. Será en este momento cuando los aforos subirán del 30% al 50%, respetando siempre la distancia de dos metros y se suavizarán las condiciones en bares y restaurantes.

A todo ello, hay que apuntar que el presidente anunció que volverá a pedir una nueva prórroga del estado de alarma y que se irá alargando hasta que todo esté controlado.

Por su parte el ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró que decidirá qué provincia pasa a la siguiente fase, siempre en coordinación con las comunidades autónomas.