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El Servicio de Cirugía Cardíaca del centro gaditano interviene con éxito a una paciente de 73 años en conexión directa con profesionales de Tel Aviv y Londres

El Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz ha llevado a cabo una novedosa técnica, denominada ‘Nexus’, para el tratamiento de una grave patología de la aorta que afectaba a una paciente de 73 años. El hospital gaditano es el tercero de España que realiza esta compleja intervención, que se desarrolló con éxito; además, es la primera vez que es llevada a cabo por cirujanos cardiovasculares.

En síntesis, la paciente sufría de un aneurisma del arco aórtico, es decir, una dilatación patológica localizada en el cayado de la aorta, una zona de complicado acceso quirúrgico al afectar a la salida de los troncos arteriales carotídeos que irrigan la cabeza y los brazos. Hasta la fecha, los pacientes que sufrían de un aneurisma del cayado aórtico sólo tenían la posibilidad de someterse a una intervención de alto riesgo: apertura de esternón, conexión del corazón a la máquina de circulación extracorpórea, enfriamiento de la temperatura corporal (hipotermia sistémica) y realizar una parte de la cirugía en parada cardiocirculatoria mediante la extracción de la totalidad de la sangre del paciente (exanguinación). 

La finalidad de esta cirugía es poder implantar una prótesis híbrida en el interior del arco aórtico a cielo abierto para poder solucionar el grave problema del paciente. Sin embargo, los pacientes de edad avanzada o afectados por enfermedades debilitantes tienen un alto riesgo de mortalidad y complicaciones, por lo que no se les puede ofrecer esta técnica quirúrgica.
En otras ocasiones, el paciente se sometía a la apertura de esternón para realizar una doble intervención: primero una derivación o bypass para poder conectar mediante tubos protésicos la aorta ascendente con los troncos que irrigan la cabeza, para en una segunda intervención introducir una endoprótesis para poder tapar el aneurisma y los troncos nativos. Ambos tipos de técnicas quirúrgicas, sobre todo la primera, son agresivas para el  paciente.

Gracias a la revolucionaria tecnología utilizada en el Puerta del Mar no ha sido necesario utilizar la máquina de circulación extracorpórea, ni hipotermia ni parada cardiocirculatoria, ni siquiera abrir la caja torácica. Esta nueva tecnología ‘Nexus’ en realidad es la suma de dos endoprótesis independientes que se engarzan dentro de la aorta del paciente. Se trata de un procedimiento que usa dos arterias para poder llevar a cabo la cirugía: la arteria axilar (en la cara anterior del hombro) y la arteria femoral (en la ingle). Por la arteria axilar se introduce una guía de más de cuatro metros que atraviesa el cuerpo del paciente (entrando por el hombro y saliendo por la ingle) que permitirá la posterior navegación de las endoprótesis. Se introduce la primera endoprótesis por la arteria femoral siguiendo el recorrido marcado por la guía que atraviesa su cuerpo, haciéndola navegar los cirujanos por el torrente circulatorio hasta colocarla con exactitud dentro del arco aórtico, tapando la zona enferma del cayado. A continuación, y nuevamente a través de la arteria femoral, se sube la segunda endoprótesis que será liberada en la aorta ascendente, por encima justo del corazón, haciéndola pasar por dentro de la anterior y engarzándose las dos dentro del cuerpo del paciente. De esta manera, se minimizan al máximo los riesgos de la intervención, así como la duración de la misma.

Conexión con Tel Aviv y Londres durante la intervención

Este tipo de intervenciones de alta complejidad requieren en las primeras operaciones del apoyo, guía y asistencia de un cirujano cardiovascular con experiencia (proctor) que se desplaza hasta el hospital. La situación provocada por la pandemia impedía que este especialista estuviera en nuestra ciudad, por lo que fue preciso establecer videoconferencia en directo desde el quirófano de Cirugía Cardiovascular con el proctor que estaba situado en Tel Aviv (Israel) y un técnico especialista en Londres. 

Todo ello requirió de un complejo despliegue audiovisual mediante la utilización de una cámara enfocando las manos de los cirujanos para ver los movimientos y controlar el adecuado uso del dispositivo;
otra cámara que retransmitía en directo la visión radiológica del aparato de radioscopia; audífonos inalámbricos para interlocución con el proctor, ordenadores y transformadores de imagen/audio, unido a todo el cableado que hacía posible la retransmsión en directo.

La compleja intervención, efectuada el pasado 16 de junio, tuvo un resultado óptimo, siendo derivada la paciente a la Unidad de Recuperación donde permaneció menos de 24 horas. Finalmente, la paciente fue dada de alta sin complicaciones a los 6 días. El día previo al alta se le realizó un angioTAC que demostró el normal funcionamiento del dispositivo y la anulación del aneurisma, quedando éste aislado del torrente circulatorio.

Experiencia del equipo de Cirugía Cardiovascular

Tomás Daroca, jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular, ha manifestado que este tipo de intervenciones “nos permiten tratar graves patologías del cayado de la aorta con una mínima agresión para nuestros pacientes, que de otra forma no podrían ser intervenidos”. La realización de intervenciones de alta complejidad, ha explicado, “requiere experiencia, conocimiento y destreza en este tipo de procedimientos que denominamos procedimientos transcatéter”. Durante los últimos diez años “hemos ido incorporando a nuestra práctica quirúrgica nuevas intervenciones basadas en técnicas transcatéter, que nos ha permitido solucionar graves patologías que hasta ahora eran impensables poder tratar quirúrgicamente”.

Por su parte, Miguel Ángel Gómez Vidal, cirujano cardiovascular perteneciente a este servicio, ha declarado que las técnicas transcatéter “están adquiriendo cada vez más importancia en el tratamiento de patologías graves del corazón y grandes vasos, con la finalidad de reducir al máximo la agresividad quirúrgica al paciente; no estamos hablando de técnicas del futuro sino que son ya parte del presente”. El Servicio de Cirugía Cardiovascular del Puerta del Mar “es centro de referencia nacional en este tipo de intervenciones”, asegura, como el implante de prótesis valvulares aórticas a corazón latiendo (TAVI) utilizando como vía de acceso la arteria axilar y la arteria carótida”.

Por último, Daroca para quien “es muy importante ofrecer a nuestros pacientes los mayores índices de seguridad posibles” ha recordado que este tipo de intervenciones son posibles gracias al trabajo y dedicación de médicos especialistas (cirujanos cardiovasculares, anestesistas, intensivistas) y enfermería “con alto grado de implicación y profesionalidad”.