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Esta semana los concejales del Partido Popular Carlos Zambrano y Carmen Pérez han realizado una visita a la Barriada de la Quinta de la Paz enmarcada dentro de las correspondientes visitas de Distrito con las que desde el Partido Popular se comprometió a llevar a cabo.

Durante la visita, los concejales pudieron conocer de primera mano las necesidades de los vecinos de la zona, que están olvidados y dejados de la mano de nuestro ayuntamiento y de su alcalde.

Mora prometió durante la anterior campaña a las elecciones locales que la escuela Jesús Maestro sería la nueva sede de los bomberos, en tanto se construía el nuevo parque, pero pudimos constatar por lo que nos contaban los propios vecinos, que los bomberos para lo único que van a la escuela Jesús Maestro es cuando tienen que ir para apagar los diferentes incendios que cada dos por tres se provocan en la escombrera en la que han convertido el solar y la escuela Jesús Maestro.

La escuela Jesús Maestro es uno de los mayores problemas que tienen los vecinos de la zona. En uno de los aledaños de la barriada encontramos un gran agujero por donde los jóvenes y los vecinos del lugar pasan como si fuera parte de un pasadizo hacia la calle de atrás. Pasadizo del terror lo describe el PP. Un edificio totalmente destrozado, con suciedad y matojos por todos lados además de una pista de futbol totalmente dejada es la realidad. Lo cierto para el PP es que es una verdadera lástima que éstas instalaciones, que antaño tuvieron mejor uso, se hayan convertido hoy por hoy en un auténtico estercolero, con los consabidos problemas que representan para los propios vecinos de la zona, asevera Zambrano.

Otra de las grandes y antiguas reivindicaciones de los vecinos según nos explicaban, es el acceso a la barriada. La calle que desemboca en la misma es un auténtico cuello de botella, sin salida hacia ningún sitio si vas en coche y con un difícil acceso. La pista deportiva que hay enfrente del instituto, y que podría parecer como algo beneficioso para el desarrollo de la propia barriada se ha convertido en una incomodidad más para los vecinos que ven como los coches aparcan en la calle dejando aún más estrecha la entrada a su propia barriada.

Cuando llegan las lluvias todo empeora, ya que hablamos de este problema desde hace ya más de 25 años y aún no se les ha dado una solución a los vecinos de la barriada.

Una barriada, la Quinta de la Paz, que puede tener más de cincuenta años, que no ha cambiado prácticamente en casi nada y que parece anclada en el tiempo. Cables tirados por el suelo, matojos naciendo del propio cemento y ratas que danzan por este patio trasero de la barriada, como si de su propia casa se tratara es la realidad que ponen de manifiesto los propios vecinos.

Para colmo, de los cinco bloques que comprenden la barriada, no todos tienen alcantarillado público, sino que algunos tienen un pozo ciego. Para que se lo vacíen, los vecinos tienen que solicitarlo y reclamarlo varias veces, y muy de tarde en tarde, el ayuntamiento viene y lo vacía. Como ya decíamos, propio de otros tiempos.

Lo que está claro es que esta barriada no se merece para nada el trato que se les está dando por parte del alcalde y de su Equipo de Gobierno socialista, que los tiene dejados y olvidados desde hace años.

Desde el Partido Popular seguiremos reivindicando las mejoras necesarias para que estos vecinos puedan vivir de una manera digna y más acorde con lo que una ciudad moderna debe de ser. Para ello, el Partido Popular llevará a Pleno estas reivindicaciones, concluye Zambrano.