A falta de los últimos detalles para rematar la obra, los trabajos de instalación del entoldado de un tramo de las calles Ancha y San Juan ya han concluido. El tramo de ambas calles entre Amargura y Cervantes luce ya toldos que protegen del sol en las principales horas de calor.

El objetivo del entoldado es contribuir a la dinamización del comercio tradicional del casco histórico de la ciudad, una vez terminada la rehabilitación del mercado de abastos y con la reposición de la totalidad de la Calzada dela Duquesa, trabajos que estarán terminados en unos días.

La instalación de los toldos ha supuesto una inversión de 102.000, para lo cual el Ayuntamiento ha aportado 42.000 euruos. El resto corresponde a una subvención de la Consejería de Comercio para los Centros Comerciales Abiertos.

Los toldos son color blanco hueso, colocados en mástiles situados en las líneas de mobiliario urbano. Los toldos se instalarían cada año tras la celebración de la Semana Santa y se retirarían a finales de octubre. En una posterior actuación se llevará a cabo el entoldado de los extremos de las dos calles.

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