OPINIÓN | Alfonso Candón.- Observo atónito en estos días los vaivenes del equipo de Gobierno. Las falsedades y mentiras a las que ya nos tienen acostumbrados llegan a alcanzar nivel superlativo en la cuestión de los parkings.

Sr. de la Encina, usted utilizó esta cuestión junto con la de Apemsa para auparse a la Alcaldía (con cuatro mil votos menos que el Partido Popular), incluso tomó posesión con gritos de NO A LOS PARKINGS y con la pegatina de APEMSA NO SE VENDE puesta en el pecho, pero, después de casi un año de mandato resulta que, ahora, nos anuncia una reunión en Sevilla, con todas las partes implicadas en la construcción de los parkings, como un «ultimatum» para decidir sobre la construcción o no de los mismos. Ese ultimatum debe de ir dirigido a sí mismo puesto que es usted quien tiene paralizada la construcción y quien aún no sabe cómo salir de la encrucijada en la que, de la mano de sus socios de gobierno, se ha metido. Porque, saber que los tiene que construir, so pena de incurrir en responsabilidades por incumplir un contrato firmado, lo sabe, y lo que es peor, ya lo sabía cuándo negoció su vitoreado «pacto de izquierdas».

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Sr. de la Encina, usted participó directamente en la Comisión de Investigación que se abrió bajo mi mandato, donde tuvo acceso a toda la documentación existente en el expediente seguido. Ese mismo expediente sobre el que, faltando a la verdad y en tono victimista, ha dicho que fue tediosa su compilación y complicado su estudio, cuando lo tuvo entero a su disposición desde antes de ser Alcalde. Aquella Comisión de Investigación no llegó a la conclusión que usted deseaba, más bien al contrario, tras ella quedó patente no sólo la conformidad a derecho del expediente, sino también el uso torticero que usted había hecho de unas grabaciones realizadas a personas que trabajaban en conseguir estas infraestructuras para la Ciudad.

Pero todo esto parece que se le ha olvidado o que no quiere recordarlo y, cuando roza un año de gobierno, en una pirueta de cinismo inaudita, nos sale con este «ultimatum» a si mismo y con que «no va a permitir que lleguemos al verano con el lamentable estado que presenta la explanada de Pozos Dulces». Sr de la Encina, si hay un responsable de tan lamentable estado, es usted, porque suya es la inactividad que reina sobre este asunto. Lo único que ha intentado, a base de sembrar sospechas falsas sobre unos aparcamientos que son necesarios para la Ciudad, es ganar tiempo para ver cómo embaucar a los ciudadanos y a sus socios de gobierno y encima, se ríe de todos, lamentándose de las consecuencias de su propia decisión. Su ambición por ocupar el sillón que los ciudadanos le negaron en las urnas, le ha convertido en preso de sus palabras y prisionero de sus socios de gobierno. Ya se lo dejó bien claro el Sr. Botella: «Si se hacen, nos vamos…»

Sr. de la Encina, desde el principio está jugando descaradamente con este asunto. Estando en la oposición, votó a favor de un Plan de Movilidad, junto con IU, que implicaba la construcción de los aparcamientos, pero luego dificultó que éstos se hicieran sembrando dudas sobre su legalidad; una vez en el gobierno, afirmó que no se iban a construir, pero luego incluyó la construcción de esos aparcamientos en el proyecto presentado para optar a las ayudas de la EDUSI. Así, mientras con una mano ordenaba la paralización de unos aparcamientos cuya financiación ya había sido aprobada por la Junta de Andalucía, fuera de toda lógica, con la otra, señala la necesidad de esos mismos aparcamientos y pide la financiación necesaria para su construcción a la Unión Europea.

Pero aquí no pasa nada.  La plataforma que a mi me organizaba escraches a la puerta de mi casa, ahora no levanta ninguna pancarta, por el contrario, las retira, ni utiliza ya el megáfono. A la izquierda le perdonan las promesas incumplidas, las incoherencias y la mala gestión. Incluso, en algunos medios de comunicación se comprueba cómo se le está allanando el terreno para que este nuevo engaño pase desapercibido, desviando la atención hacia otros que no son los responsables de todo este despropósito.

Sr. de la Encina, El Puerto no se merece esto, se merece un capitán de palabra, alguien que se deje la piel, de verdad, en paliar sus carencias y necesidades. Pare ya de mentirnos, gestione con valentía y asuma de una vez por todas su responsabilidad con esta Ciudad, la cual está cada vez más sucia y abandonada.

Alfonso Candón, Presidente del PP de El Puerto de Santa María y Diputado Nacional.