Una vez más, ha habido noticias referentes a retrasos por parte de los trenes que conectan nuestra provincia con el resto, es decir, a través de Sevilla. Una situación que no es nueva y que viene a cansar a los usuarios de este tipo de transporte.

Por comodidad, el tren podría ser el medio de transporte mayormente elegido por los ciudadanos pero, los inconvenientes que presenta, en cuanto a estos retrasos o un precio excesivo hacen que al final no sea un medio factible para muchos ciudadanos.

Digo esto en un debate más amplio de sostenibilidad. Si estamos intentando reducir la emisiones de CO2 dentro de un contexto internacional, se deben potenciar los transportes más sostenibles, que dañen menos al medio ambiente. El tren, el tranvía pueden ser claros ejemplos de ello, sin embargo, sobre todo por su elevado precio, no permiten ese uso que nos gustaría que tuviera.

Por tanto, debería apostarse por políticas tendentes a fomentar este tipo de transporte pero también desde un punto de vista de la seriedad, del riguroso cumplimiento de los horarios.

Cuando he viajado por Europa es posible que haya tenido suerte pero nunca he tenido un retraso en un tren, siempre he tenido una alternativa en menos de media hora cuando he perdido alguna combinación. Esto en España no existe. Hay localidades que tienen dos conexiones diarias con otros destinos.

En definitiva, no hay una alternativa al transporte privado por carretera o en las ciudades. Muchos ciudadanos en sus desplazamientos, por ocio o por trabajo, se ven obligados a coger el coche. Este es el verdadero problema. Y, en base a este problema, se tienen que poner las soluciones.

Siempre digo que para mejorar hay que tener claro que se está fallando. Esto debe tenerlo quien diseña las diferentes políticas en nuestro país. En esta cuestión, como en otras tantas, no se da un viraje porque no se tiene esa conciencia necesaria de evaluación de las políticas públicas que en otros países europeos existe.

 

Espacio “Como el AGUA”

Miguel A. Ruiz

Compartir con: