Consumo en Positivo | Miguel A. Ruiz.- Desgraciadamente no nos equivocábamos en la Unión de Consumidores cuando solicitábamos mayores controles hacia los productos y servicios que se prestan a los consumidores en celebraciones masivas y festivas como lo son los carnavales.

El brote de salmonela surgido en Cádiz ha venido a dar la razón en cuanto a la necesidad de mayores controles que no se están produciendo con una merma de los recursos destinados a ello en cada presupuesto. Es alarmante cómo surgen estos problemas en temas sobre los que desgraciadamente hemos pedido una actuación mayor que la que hasta ahora se viene produciendo.


El asunto hay que tratarlo con cautela. En primer lugar por respeto a los afectados, en segundo lugar por la presunción de inocencia que siempre tiene que existir y en tercer lugar por el propio sector económico que lo es la hostelería. No es justo que por un solo asunto se criminalice y penalice poniendo en duda a todo un sector.

En esto hay que señalar que ha faltado transparencia en las medidas adoptadas y en lo que ha ocurrido. Fíjense hasta qué punto esto puede causar daño que muchos consumidores nos han llamado preguntando por casi todos los establecimientos de hostelería que hay en el entorno del mercado central de Cádiz. Como se suele decir, han pagado justos por pecadores.

Como los decía anteriormente ha faltado cierto celo para controlar estas cuestiones. Es más, a raíz de lo surgido, se han tomado precauciones y se han retirado productos de venta ambulante ilegal. ¿Creen ustedes que se habrían retirado si no hubiera pasado lo que ha ocurrido? Yo lo dudo, a lo mejor me equivoco pero lo pongo en duda.

Como ya saben, me gusta hablar de Consumo en Positivo, es decir, de construir en el ámbito del Consumo. Así, lo que ha pasado debe servir para aprender de los errores. ¿Qué debe conllevar? Un mayor control orientado, es decir, dirigido y no con diversas chorradas burocráticas y protocolarias. Hay que ir a lo esencial para garantizar la seguridad de los productos que consumen los ciudadanos. Pero, por otro lado, también debe existir un sistema de intercambio de información ágil entre todos los agentes que intervienen en el Consumo: administraciones públicas, sector empresarial y asociaciones de consumidores y usuarios.

Animo a los afectados, condolencias para los familiares de quién haya fallecido y tranquilidad para los consumidores que es más que necesaria después de la crisis que se ha originado. Esto va a abrir una herida que difícilmente se va a cerrar a todos los niveles. Por parte de la Unión de Consumidores de Cádiz tenemos ánimo de solucionar este tipo de asuntos sin alarmas injustificadas

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