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La acción solidaria, que se puso en marcha hace un mes, ha entregado material sanitario y de protección a centros sanitarios y hospitalarios, asistenciales, residencias de mayores y pequeños establecimientos de alimentación

Nuestras rutinas han dejado de ser las mismas. También las suyas. Paqui se lo había visto hacer a su madre, pero para nada le gustaba eso de los hilvanes. Y mírala ahora. Hasta reengancharse a la construcción, Santi pasa las horas midiendo y repasando… telas. Y para Inma las puntadas son incluso terapéuticas, olvidándose de fumar y hasta de comer mientras cose. Los tres forman parte de los equipos de patronaje y corte, por un lado, y de costura, por otro, que reúnen a día de hoy a un ‘ejército’ del hilo conformado por medio centenar de hombres y mujeres con un mismo propósito: hacer frente al coronavirus confeccionando mascarillas. No se dedican a ello, pero el obligado confinamiento en casa y, sobre todo, la necesidad individual de contribuir «con lo que esté en mi mano» -es el argumento que más se repite en todos- les ha llevado a ‘armarse’ con aguja y dedal y convertirse en piezas esenciales para dotar del material de protección necesario a quienes tienen que seguir trabajando en estos días.

«Algunos hacía años que no cogían la máquina de coser», cuenta Carmen Ramírez, también voluntaria. «Han desempolvado esas máquinas que llevaban mucho tiempo guardadas y hemos tenido que buscar correas, agujas, aceite para los aparatos…», detalla. De hecho, es tan fuerte ese compromiso y les ha unido tanto esta acción que ya están deseando que «todo esto termine para quedar y conocerse».

Forman parte de la iniciativa solidaria ‘Gente con Alma’ puesta en marcha por el ‘Grupo POR…’ y que tiene como objetivo llegar hasta donde las administraciones no han llegado a tiempo, «ayudando a los que están en primera línea», explica Daniel González Novella, portavoz de la acción. Tal es así que ya se han recaudado más de 3.000 euros a través de un número de cuenta habilitado para ello, con los que se han podido comprar tela -además de la donada por empresas locales y particulares-, patucos, guantes, batas y gel.