Este año 2019 sumarán 8.000 los ejemplares de especies arbóreas y arbustivas como acebuches, algarrobos, pinos carrascos y piñoneros, lentiscos, tarajes, almeces o casuarina que ya forman parte del paisaje del Guadalete

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El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, junto al teniente de alcalde de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Millán Alegre, han acompañado esta mañana a los escolares de sexto de Primaria de Las Carmelitas en la actividad de repoblación de árboles y arbustos en el Parque Guadalete, que organiza el Área de Medio Ambiente. 

Germán Beardo señala que en esta actividad están participando 400 escolares portuenses y se están sembrando 500 nuevos árboles para continuar con la transformación de la antigua escombrera; plantando diversas especies como pinos, acebuches, algarrobos y tarajes, especies elegidas por su adaptación a las condiciones del suelo y de la climatología de la zona.

Este medio millar se suma a los 7.500 árboles sembrados hasta la fecha y que, sin duda, han dejado atrás la imagen de escombrera inerte y gris que se ha convertido en un pulmón verde de El Puerto.

Este año, además de Las Carmelitas, los centros educativos que se han implicado en la repoblación han sido Costa Oeste, La Florida, Menesteo, La Salle, Nuestra Señora de La Merced, Nuestra Señora de Lourdes, Luisa de Marillac, Sagrado Corazón y el Centro de Educación Especial Mercedes Carbó.

Durante toda la mañana los niños, guiados por monitores, conocen y realizan las labores necesarias para llevar a cabo la plantación y la mejora de las condiciones del suelo con el aporte de materia orgánica, con el doble objetivo de implicar y concienciar a los más jóvenes en la conservación del medio ambiente y de recuperar este espacio que se asienta sobre el antiguo vertedero municipal de escombros.

El alcalde de la ciudad explica que gracias a esta repoblación -que comenzó en el año 2006 y que continúa siendo una cita anual importante- se ha conseguido un parque público rico en especies autóctonas, que tiene además un mantenimiento regular durante todo el año. Y lo más destacado, continúa detallando Germán Beardo, es que ha sido llevada a cabo por vecinos, escolares, asociaciones y operarios del servicio municipal de Conservación de Masas Forestales.

Los alumnos además de vivir esta experiencia en la naturaleza reciben un taller de educación medioambiental, en el que se les insiste en la necesidad de conservación de los bosques como pulmones verdes de las ciudades y nuestro compromiso de respetarlos.

Durante estos años el Área de Medio Ambiente ha mejorado el estado de los caminos del Parque Guadalete, ha colocado cerramientos para impedir el acceso de vehículos, ha implementado la cartelería informativa y reparado el mirador para el disfrute de los usuarios. 

El primer edil de la ciudad quiere agradecer expresamente el papel que han jugado los ciudadanos de El Puerto en la construcción del espacio, ya que han sido más de 8.000 los portuenses que han dejado su huella en el Parque Guadalete en forma de árbol, arbusto o participando en su cuidado y protección. 

Desde hace 13 años se están realizando grandes esfuerzos en la reforestación de este lugar, donde años atrás se ubicaba el vertedero municipal de escombros. Y ahora se trata de un área libre que permite a la ciudadanía observar el estuario y las marismas del Río Guadalete. 

Germán Beardo está convencido de que el Parque Guadalete está llamado a generar biodiversidad y mejorar la calidad ambiental del entorno urbano. Además, dentro del parque existe una zona de acopio y maduración de los restos vegetales producidos en los trabajos de conservación forestal y de jardinería de distintos espacios naturales y zonas verdes del municipio. Este compost vegetal se utiliza posteriormente para mejorar y enriquecer estos suelos, pobres en materia orgánica, originado tras el sellado de la escombrera. 

Por último, el alcalde de El Puerto señala que, para el disfrute de este espacio público, portuenses y visitantes tienen a su disposición sendas señalizadas para su visita a pie o en bicicleta que llegan hasta un mirador y una zona de merenderos. Desde la plataforma elevada se aprecia un interesante y diverso paisaje fruto de la interacción en el tiempo del hombre con el medio natural que le rodea.