El Ayuntamiento de Chiclana habilitará una oficina en el edificio de Racaudación, sito en la calle La Plaza, para atender a aquellas familias chiclaneras que lo están pasando mal y necesitan aplazar los pagos de deudas por impuestos y multas. Así lo ha anunciado este mediodía el delegado municipal de Hacienda, Joaquín Guerrero, quien ha resaltado que “el objetivo es que estas personas puedan ser atendidas de forma más cómoda e íntima. Asimismo, pretendemos que se pueda buscar una solución a los problemas de las personas”.

“Hasta el momento, aquella persona que ha mostrado su interés en fraccionar un pago o aplazar una deuda tenía que esperar cola en la ventanilla de Recaudación, de forma que, una vez llegaba su turno, tenía que contar en voz alta y delante del resto de ciudadanos sus intimidades y problemas, provocando, a veces, situaciones de bochorno y vergüenza que nadie tiene por qué pasar”, ha expresado Joaquín Guerrero. “Creemos que se trata de una medida que no cuesta ponerla en marcha y que mejorará la atención hacia la ciudadanía, lo que lleva consigo una administración más humana”, ha aclarado.


Asimismo, el responsable del área ha destacado que, “al repetirse esta situación desde hace años sin que nadie haya puesto remedio, es por lo que estimamos oportuno, dentro del Plan de Reorganización y Eficacia administrativa, proceder a habilitar esta nueva oficina dentro de las instalaciones del departamento de Racaudación, en la calle La Plaza”. “Por supuesto, para tal fin se habilitará el correspondiente personal, a fin de que se atienda de forma más personal a aquellos vecinos y vecinas con problemas económicos que tratan de buscar una solución a sus pagos”.

Hay que recordar que esta medida, que supone nuevos plazos y cuantías más accesibles, valorar los casos de extrema necesidad y un nuevo tratamiento de las sanciones urbanísticas, se enmarca en la propuesta que el Gobierno municipal llevará al Pleno Ordinario del mes de octubre en relación a la modificación de la Ordenanza Fiscal número 30, denominada General de Gestión, Recaudación e Inspección.

Así, esta modificación va a versar sobre tres aspectos fundamentales, nuevos plazos y cuantías, extrema necesidad y un nuevo tratamiento de las sanciones urbanísticas. De esta forma, en cuanto a los nuevos plazos y cuantías, el objetivo es tratar que los plazos sean superiores y por menor cantidad. Así, se pueden cubrir las obligaciones fiscales de la ciudadanía, pero de una forma más cómoda. En cuanto a los casos de extrema necesidad, incluye aquellos supuestos en que personas o familias que acrediten la situación de extrema necesidad económica, pudiéndose fraccionar o aplazar el pago en el doble de tiempo. Por último, en relación a las sanciones urbanísticas, aclarar que, siempre y cuando existan sanciones urbanísticas y un informe de Urbanismo en el que se acredita la posibilidad de que dicha obra pueda ser objeto de regularización, estos casos tendrán un “tratamiento especial”.

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