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La presidenta mantiene un encuentro con el alcalde en el Palacio Provincial para analizar la situación del municipio tras el estado de alarma

La presidenta de la Diputación de Cádiz, Irene García, ha mantenido un encuentro en el Palacio Provincial con el alcalde de Barbate, Miguel Molina. El motivo de esta convocatoria, que es símbolo de la recuperación de la normalidad institucional en la actividad de la Diputación, era conocer de primera mano la situación del municipio en todo el período de crisis sanitaria motivada por el COVID-19 y las necesidades del mismo para hacer frente a las complicadas circunstancias actuales.

Tanto Irene García como Miguel Molina han coincidido en valorar el importante balón de oxígeno que han supuesto para todos los municipios de la provincia, y en particular para Barbate, los planes especiales para la recuperación económica y laboral que ha puesto en marcha la Diputación desde que a mediados del mes de marzo se decretase en toda España el estado de alarma. Dichos planes han supuesto una inversión global de casi 27 millones de euros.

En el caso concreto del municipio de Barbate, cabe destacar que se ha visto beneficiado de ayudas que suman 453.623,79 euros. A esta cantidad hay que añadir la correspondiente a la entidad local autónoma (ELA) de Zahara de los Atunes, dependiente del Ayuntamiento barbateño, que asciende a 163.165,68 euros. La cifra total, por tanto, supera los 616.000 euros.

Estas cantidades de dinero proceden de planes como el Invierte Social COVID-19, el Plan Extraordinario de Ayudas COVID-19, el Plan de Cooperación Local, el Plan Provincial de Obras y Servicios o las ayudas directas que ha concedido la Diputación para gastos en limpieza y desinfección u obtención de equipos de protección individual (EPI) en el municipio.

Hay que destacar que en el periodo que ha abarcado el estado de alarma, la Diputación de Cádiz ha aportado a los municipios y ELA de toda la provincia el 85% del total de recursos recibidos por los mismos.

A pesar de estos esfuerzos, Irene García ha manifestado ser consciente de la situación económica del Ayuntamiento y su dependencia del sector turístico. Por este motivo, la presidenta ha reafirmado el compromiso de la Diputación con Barbate “para desarrollar distintas actuaciones que puedan amortiguar los efectos de la pandemia en términos económicos y de empleo”.

En esa línea, se van a retomar proyectos pendientes de desarrollo en el municipio. Irene García ha recordado que, debido a la imposibilidad del Ayuntamiento de ejecutar proyectos asociados a los fondos del Plan Invierte tradicional, al no estar al corriente con otras administraciones, desde la Diputación de Cádiz se ha sido sensible y se han buscado en los últimos ejercicios distintas herramientas con las que poder llevar a cabo diferentes actuaciones por prácticamente el mismo valor que le hubiera correspondido en los respectivos planes.