La diputada de Igualdad y Bienestar Social, Isabel Armario, y la de Igualdad Juventud y Educación, Isabel María Moya, han asistido a la apertura del Ciclo de ‘Jueves Gastronómicos’, el primero de los siete almuerzos previstos para este trimestre del curso, que tendrán lugar hasta el 3 de diciembre. La Escuela de Hostelería y Turismo Fernando Quiñones de la Diputación sirve comidas preparadas por el alumnado para treinta personas como parte de su formación práctica. Se sirve en el comedor de la Escuela, situada en el Edificio Europa de la Zona Franca.

Isabel Armario, tras saludar al alumnado encargado de preparar y servir los platos, ha destacado el prestigio que tiene la Escuela Fernando Quiñones, que ha calificado de “puntera”, y su potencial de inserción laboral. Asimismo ha señalado la utilidad de estas prácticas previas a las que realizarán en empresas, para poder coger soltura a la hora de trabajar. “Es una oportunidad de oro para los alumnos”, ha afirmado la responsable de Igualdad y Bienestar Social. En este factor también ha coincidido Isabel María Moya, quien ha señalado la importancia que tiene que puedan aplicar sus conocimientos con público externo, con la responsabilidad que ello conlleva.

En el curso 2015/2016 la Escuela Fernando Quiñones ofrece formación en cuatro Ciclos Formativos, dos de grado medio: de Cocina y Gastronomía y de Servicios en Restauración, y dos de grado superior: de Dirección en Cocina y de Gestión en Alojamientos Turísticos. En total son unos 180 matriculados entre  alumnos y alumnas.

El primer menú de este curso 2015/2016, ha sido un menú de temporada titulado ‘Un otoño de sabores’, compuesto por mousse de queso azul con aceitunas y boquerones marinados, tartar de berberechos con mango y falsa morcilla encebollada, de aperitivos; ajoblanco de melón y uva y milhojas de berenjena, como entrantes;  bacalao dorado, de primer plato; lomitos de conejo relleno, de segundo; y copa de piña y fresa con chantilly, de postre. La carta ha reflejado la variedad de productos característicos de esta estación del año y la oportunidad que conlleva para resaltar olores, sabores, texturas y colores.

El alumnado tiene que aplicar en estas sesiones los conocimientos teóricos adquiridos en las clases para conseguir la máxima satisfacción de la clientela, con el máximo realismo posible, para su preparación de cara a su futura  incorporación al mercado laboral. El pasado curso se sirvieron almuerzos unos veinte jueves.

 

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