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El candidato a la Alcaldía de Cádiz por el Partido Popular, Juancho Ortiz, activará en los primeros cien días un Plan de Choque por Barrios para recuperar limpieza, iluminación y mobiliario en calles y plazas que vienen sufriendo un deterioro constante por la falta de actuaciones diarias en esas materias. El candidato popular señaló que “en todas las reuniones que venimos haciendo con las entidades vecinales, esos tres puntos son los que más quejas acumulan: falta de limpieza, iluminación insuficiente y mobiliario urbano dañado o inexistente”.

Juancho Ortiz recordó hoy que “llevamos años visitando los barrios y hablando con las asociaciones de vecinos y las entidades sociales de la ciudad, y cuatro años después el problema es común y constante: ni se limpia, ni se actúa en los barrios ni nadie escucha a los vecinos. Echan de menos algo tan simple como tener el teléfono de los concejales y poder llamarlos para pedir una actuación puntual de poda, de limpieza, o comunicar que las farolas han dejado de funcionar”.

Recuperar la participación y las ganas de trabajar

La candidatura popular completa estos días una nueva ronda de asociaciones con entidades como Puente Bahía, Cortadura, Cerro del Moro, Cortadura, Santa María y San Carlos, etcétera (se adjunta fotografías), con la intención de finalizar la campaña con la visita a la gran mayoría de sedes vecinales: en una labor que, en palabras del alcaldable popular tiene dos objetivos: “garantizar a las asociaciones su retorno a la toma de decisiones y la participación en los asuntos municipales por un lado, y recabar información y opiniones con ellos para este Plan de Choque por Barrios que es más que necesario a la vista de la situación de los mismos”.

Juancho Ortiz señaló para concluir que “nuestra propuesta no es solo realizable, también es creíble, porque durante muchos años demostramos que con trabajo diario y constante se puede mantener una ciudad con un nivel de limpieza elogiado y premiado a nivel nacional, bien iluminada y con un mobiliario urbano que se reparaba y se mantenía constantemente. Que había vandalismo y se deterioraba era también evidente, pero se arreglaba, se invertía y –sobre todo- se estaba encima. No había más secreto que trabajar todos los días, ir a las calles y pasear por los barrios, algo que –desgraciadamente- se ha dejado de hacer”.