Recientemente se ha visualizado en medios de comunicación la ruptura del pacto entre los grupos políticos de Ciudadanos y el PSOE en Andalucía, habida cuenta de la falta de interés y el incumplimiento de este último partido en cuanto a cuestiones relacionadas con la regeneración política. Se ha indicado por el PSOE que no están por la labor de eliminar los aforamientos, de modificar la Ley Electoral de Andalucía para que el voto de los andaluces valga más o menos lo mismo, que no se va a poner en marcha la Oficina Antifraude dentro de la Junta de Andalucía, una cuestión que sería bastante adecuada al hilo de las noticias aparecidas en los medios de comunicación sobre diferentes fraudes presuntamente cometidos por cargos de la institución autonómica.

Por parte del PSOE se ha aludido a la irresponsabilidad del Grupo Parlamentario de Ciudadanos a la hora de romper un pacto. Una irresponsabilidad que si uno se para y mira con detenimiento tanto el fondo como la forma no es para tanto como dicen los socialistas.



En primer lugar, estamos ante un adelanto electoral que como mucho será de tres meses con respecto a la fecha señalada como tope. Tampoco es para tanto.

Pero además, desde mi punto de vista, la inestabilidad que se argumenta está justificada para los andaluces por otros motivos. ¿No es inestabilidad el alto nivel de paro que tenemos en Andalucía? ¿No es inestabilidad el precio de la electricidad que en esta semana va a tener el máximo histórico? ¿No es inestabilidad la incertidumbre a la hora de aprobar unos presupuestos tanto estatales como autonómicos? ¿No lo supone el hecho de que según el pacto alcanzado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias si se aprueban los Presupuestos Generales del Estado tal y como han acordado la cuota de autónomos supondrá una subida para siete de cada diez de ellos? ¿No causa inestabilidad lo que está sucediendo con los trabajadores de Navantia tras la polémica surgida con Arabia Saudí? O quizás, ¿no sea falta de estabilidad la falta de firmeza del Gobierno de España con lo que está sucediendo con la inmigración o en Cataluña?

Todas estas cuestiones son las que provocan inestabilidad y el miedo de Susana Díaz a alargar una situación que sabe que le pasará factura en las urnas tanto por sus acciones como por las del presidente de España.

Habrá que valorar todo esto cuando los andaluces vayamos a votar para decidir el futuro de nuestra tierra. Se deberá tener en cuenta todo esto que les digo igual que el calendario judicial al que se enfrenta el PSOE con el asunto de los ERE o con la posible investigación del uso fraudulento de las tarjetas de la FAFFE que contará con una comisión de investigación en el Parlamento de Andalucía.

Posiblemente esto pese más para el adelanto electoral que la falta de estabilidad ficticia a la que alude la presidenta de Andalucía.

Ya veremos.

 

Miguel A. Ruiz

Compartir con: