La Guardería Rural del Ayuntamiento de Chipiona ha intervenido a lo largo de esta pasada semana numerosas costillas para la captura de pájaros insectívoros, así como aves que ya habían caído víctimas de esta caza ilegal.

Estas actuaciones, que van a continuar durante toda la temporada, se han llevado a cabo en el Pago Colón, próximo a la zona de las Cruces, y en la zona dunar.


Desde la Delegación de Medio Ambiente se ha informado que durante la última semana se está incrementando el número de personas que se dedican a la caza de aves insectívoras con diversas artes prohibidas, por ejemplo costillas o redes invisibles), lo que supone un verdadero atentado ecológico.

También se recuerda que su consumo está penado por ley con multas a los infractores de hasta 60.000 euros y, por no estar sometidas a control sanitario, su ingestión puede perjudicar la salud humana.

Ésta es la voz de alarma que desde la Delegación de Medio Ambiente del y el Grupo Ecologista CANS se ha lanzado, una vez más, para promover la conservación y el respeto hacia estas aves, pidiendo ayuda y colaboración ciudadana para que aumenten las denuncias a quienes los desaprensivos que las capturen, comercializan o consumen.

El CANS subraya que las insectívoras son aves imprescindibles para el equilibrio ecológico y pertenecen a diferentes especies migratorias que, o bien pasan el invierno en el sur de la península ibérica o siguen su camino a África, pudiendo recorrer hasta más de 3.000 kilómetros desde sus zonas de cría.

La Delegación de Medio Ambiente, dirige el Manuel Rodríguez Gómez, ha informado que la Guardia Civil de Chipiona y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) ya son conocedores de esta circunstancia e incrementarán la vigilancia en las zonas donde se están llevando a cabo estas prácticas prohibidas y perjudiciales para el medio ambiente y la salud de las personas.

Compartir con: