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El Gobierno andaluz asume la tarea de coordinar las medidas que se ponen en marcha y pide la colaboración de la Confederación, diputaciones, municipios y arroceros

El Gobierno de Andalucía asume, ante la situación extraordinaria por el virus del Nilo, la coordinación con todas las administraciones implicadas y la fumigación fuera del casco urbano, de acuerdo con el informe de los técnicos y en el territorio incluido en la Zona de Especial Actuación. El consejero de Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, ha anunciado la inmediata licitación de un contrato de emergencia por valor de unos 100.000 euros para la fumigación mediante drones de zonas de pantanales y arrozales alejadas de los cascos ubanos afectados. El objetivo, ha dicho, es «acabar con el mosquito y prevenir su reproducción en el futuro», para lo que ha pedido la colaboración de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y de las diputaciones de Sevilla y Huelva. El consejero ha anunciado, asimismo, una inmediata reunión técnica en la que participarán representantes de las consejerías de Salud y Agricultura, Pesca, Ganadería y Desarrollo Sostenible con delegados de medio ambiente de los municipios, la Confederaión y la federación de arroceros para abordar esta actuación.

Así, los términos municipales ubicados en las Marismas del Bajo Guadalquivir y las agrupaciones contiguas de municipios han sido declaradas ‘Zonas de especial actuación’, lo que supone la aplicación de determinadas medidas específicas, que serán recogidas en un programa de actuación elaborado por los servicios municipales o la Diputación provincial, conjuntamente con la Delegación Provincial de la Consejería de Salud correspondiente o el Distrito Sanitario en quien delegue. El programa de actuación se elevará a la Consejería de Salud para su aprobación, la cual podrá recabar el asesoramiento técnico de aquellos profesionales que, en cada caso, estime oportuno.

Este miércoles se constituirá la comisión técnica encargada de elaborar los planes concretos de actuación en los municipios afectados por la declaración de zona de especial actuación y el plan estratégico de prevención para recibir las aportaciones de municipios, Diputación, Confederación y empresarios del sector arrocero.

Este programa de actuación debe tener implantación desde el próximo año, y posteriormente mantener una continuidad anual, desde la asunción de la existencia de los factores ambientales, naturales, aves y vectores que van a seguir permitiendo mantener el ciclo zoonótico del virus de la fiebre del Nilo. Además, debe incluir distintas líneas de actuación que abarquen desde el diagnóstico de la situación hasta el control de los mosquitos y larvas.

Medidas tomadas y estrategias de actuación

El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de las medidas adoptadas por la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica ante la aparición del brote de fiebre del Nilo, así como las estrategias de actuación que se seguirán después de la fase de choque, que ya ha sido ejecutada.

Las estrategias de actuación contempladas en la fase II incluyen actuaciones de control del mosquito y sus larvas a medio plazo y en una extensión territorial mayor respecto al área periurbana. La fase II tiene, además, una primera etapa muy relevante denominada «diagnosis de situación» a través de la cual se encauza el tratamiento adulticida a localizaciones concretas y la utilización de productos químicos de manera más localizada, lo que reduce el riesgo para la salud y para el medio ambiente. También lleva a cabo la localización y seguimiento de los focos larvarios potenciales y funcionales, con objeto de llevar a cabo el tratamiento con productos larvicidas autorizados.

En el informe se detalla que la complejidad y extensión del problema requiere de una actuación integrada y extendida en el espacio y en el tiempo, lo cual exige una planificación y coordinación de las posibles medidas preventivas y de control poblacional vectorial, sólo posibles con un programa de control diseñado y realizado por personal experto y con la colaboración de las administraciones competentes. La prioridad es prevenir la aparición de nuevas emergencias de adultos, por lo que es crucial poner el acento en la eliminación de los mosquitos en sus fases pre-imaginales (huevos, larvas o ímagos). Esto, sin dejar de lado que la eliminación de los adultos presentes debe realizarse en paralelo, para evitar la réplica de un nuevo ciclo larvario.

El objetivo principal del plan es controlar las poblaciones de mosquitos culícidos en la zona de influencia del brote para minimizar el riesgo de transmisión del virus del Nilo a la población humana. La declaración del brote activo requiere que este objetivo se plantee para el corto y medio plazo, al menos hasta la desaparición de los factores ambientales favorables o la acometida de un plan posterior continuado, es decir al menos hasta el mes de noviembre incluido. Incidiendo en la necesidad de que se inicie con brevedad con el fin de evitar una posible reaparición de mosquitos puedan amplificar el virus.