publicidad


La Policía Local de Chiclana va a llevar a cabo, en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT), una campaña de control de alcoholemia y droga impulsada por este último organismo entre el 1 y el 7 de junio.

Esta acción preventiva está encaminada a concienciar a los conductores de no ingerir alcohol ni drogas si se va a conducir. Y es que, según datos del Observatorio Europeo para la Seguridad Vial (ERSO), alrededor del 25% de todas las muertes en carretera en Europa están relacionadas con el alcohol.

A medida que la concentración de alcohol en la sangre (BAC) aumenta en el conductor, la tasa de incidencia de accidentes también se incrementa. El aumento de la tasa de incidencia de accidentes que se deriva de un aumento de la tasa de alcoholemia es progresivo. En comparación con un conductor sobrio, la tasa de incidencia de accidente de un conductor con una tasa de alcoholemia de 0,8 g/l (siendo este el límite legal en 3 de los 25 estados miembros de la UE, en España es 0,3 g/l), es 2,7 veces mayor que la de un conductor sobrio. Cuando un conductor tiene una tasa de alcoholemia de 1,5 g/l, su tasa de incidencia de accidente se estima que es 22 veces mayor que la de un conductor sobrio.

No sólo la tasa incidencia de accidentes aumenta rápidamente con el aumento de tasa de alcoholemia, pues el accidente también se vuelve más grave. Con una tasa de alcoholemia de 1,5 g / l la tasa de incidencia de accidentes de gravedad mortal es aproximadamente 200 veces mayor que cuando se trata de conductores que no han ingerido alcohol.

La Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 establece como uno de sus indicadores el  objetivo de bajar del 1% los positivos de alcoholemia en los controles preventivos aleatorios. Para tal fin, se han diseñado una serie de intervenciones para combatir la ingesta de alcohol y drogas durante la conducción. Entre éstas está el desarrollar programas de reincidentes en el consumo de alcohol y drogas; mejorar la información de prevalencia y riesgo; la planificación de controles de drogas; hacer modificaciones normativas en relación al consumo de drogas; fomentar la formación especializada de agentes; y abordar el uso terapéutico de los medicamentos.

La principal razón de la puesta en marcha de esta nueva campaña de vigilancia y control, que se llevará a cabo entre los días 1 y 7 de junio, al margen de los datos de fallecidos, es que el aumento de los controles preventivos es uno de los factores que está favoreciendo un cambio de comportamiento de los ciudadanos sobre esta materia, haciendo que el porcentaje de positivos en controles preventivos de alcoholemia haya descendido del 5% en 2001, al 1,7% en 2013 a nivel nacional.