Agentes de la Policía Nacional  adscritos al Grupo de Delincuencia Urbana de la Comisaría Provincial de Cádiz han procedido a la detención de dos hombres   como presuntos autores un delito de estafa y coacciones  tras realizar un  revisión de la instalación de gas en el domicilio de un matrimonio de avanzada edad, donde repararon unas supuestas deficiencias cobrando al contado precios abusivos muy superiores a lo estipulado en el mercado.

La Policía Nacional inicio una  investigación para esclarecer los hechos denunciados por un matrimonio de la capital gaditana. En la denuncia presentada en la Comisaría Provincial relataron que dos técnicos se presentaron en su domicilio para llevar a cabo una supuesta revisión obligatoria de la instalación de gas. Los técnicos del gas alegaron que eran de trabajadores de una de las principales envasadoras y distribuidoras de gas del país, lo cual les acreditaba para realizarles una urgente y obligatoria revisión de la instalación de gas. La mujer accedió ante los argumentos presentados por los técnicos, tales como los    graves perjuicios que le ocasionaría no acceder a la revisión, amenazando con el corte del suministro o con el grave riesgo para las personas del inmueble ante una hipotética fuga de gas.

Una vez que accedieron al interior de la vivienda  revisaron  la instalación y sustituyeron  la goma, el regulador, una llave de paso y repararon tres fugas de gas. Los  operarios informaron  a la víctima de que habían detectado graves deficiencias en la instalación y sin presupuesto previo le facturaron cerca de 250 euros. Tras abonar el matrimonio la factura, los técnicos alegaron encontrar otra grave deficiencia en la salida de humos del termo, instalándole un ventilador  y cobrando de nuevo otra factura por valor de 240 euros, sin haberles presupuestado previamente la operación.

Ante tales hechos los propietarios después de pagar estos precios desorbitados y abusivos absolutamente fuera de los precios de mercado acudieron a la Comisaría para denunciar los hechos con el convencimiento de que habían sido víctimas de una estafa de unos servicio que ellos no habían solicitado, sospechando incluso que su instalación de gas después de ser manipulada por estos técnicos no se encontraba en optimas  condiciones de servicio por lo que solicitaron a un técnico autorizado  de la empresa suministradora del Gas  que revise la misma.

El grupo segundo de Delincuencia Urbana de la Policía Nacional en Cádiz se hizo cargo de la investigación orientada para esclarecer lo ocurrido y recabar los indicios y pruebas  que incriminaran a los presuntos autores como responsables de un delito de estafa y coacciones. Igualmente se abrió una vía de investigación para determinar su participación en otros hechos delictivos cometidos que respondían al perfil de los autores. Una vez recabadas dichas pruebas se estableció un dispositivo de búsqueda para su localización, identificación  y detención en el que participaron agentes de paisano y uniformados. Los agentes encargados de la instrucción del atestado ello volvieron a citar a las victimas y testigos para tomarles de nuevo  declaración, donde reconocieron a los presuntos autores de los hechos denunciados

Los investigadores del citado grupo de la  Brigada de Policía Judicial realizaron varias gestiones para identificar a los dos individuos. Fruto de las gestiones realizadas los presuntos autores de la estafa eran dos hombres de 30 y 40 años de edad residentes en El Puerto de Santa María, los cuales trabajan para una empresa con domicilio en una población de Toledo. Los ahora investigados a los que les constan numerosas detenciones por robos con violencia, hurtos, coacciones y estafa fueron localizados y  citados para que comparecieran en las dependencias policiales para proceder a informarles de los hechos que motivaban su detención así como de los derechos que les asistían.

Estos  supuestos operarios del Servicio  Técnico del Gas suelen acudir a los domicilios sin haber sido previamente requeridos, eligiendo  como víctimas personas mayores especialmente vulnerables que viven solas. Valiéndose de engaños y diferentes ardides intimidaban a las victimas con supuestos peligros de explosión por fugas en la instalación de gas. También los operarios amedrentaron a las  victimas con la posible sanción administrativa por no cumplir con los plazos de la revisión obligatoria de la instalación de gas por una empresa autorizada, amenazando con cortarles el suministro de gas o proponiéndolos para una sanción con importantes multas.

Además del perjuicio económico causado, los operarios, carentes de la habilitación de instalador emitida por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, generaban también situaciones de riesgo en las viviendas a las que acudían debido a la burda manipulación de las instalaciones. Para intentar justificar el precio de la supuesta revisión, llegaban incluso a cortar las gomas canalizadoras del gas, con el riesgo de explosión que ello conlleva. En este ultimo casos en el que los detenidos han sido encartados el servicio oficial autorizado por el empresa suministradora del gas certifico que los trabajos realizados por los supuestos estafadores superaba en más de 200 euros las tarifas reguladas.