La Policía Nacional  ha detenido en Algeciras a  un vecino de la localidad por simular ser victima de un  delito. La supuesta victima denuncio los hechos en la Comisaría iniciándose una investigación para esclarecer los hechos, descubriéndose indicios y pruebas que todo lo relatado por la victima era falso, incurriendo como presunto autor de un delito cuya infracción consiste en manifestar unos hechos que constituyen un tipo penal, siendo falsos los hechos declarados por la presunta víctima.

Todo empezó el día 22 de mayo cuando O.C.G de 33 años se persono en la Oficina de Denuncias de la Comisaría Local de Algeciras para declarar ante los policías que había sufrido la sustracción de un vehículo de su propiedad. El denunciante relato que durante la noche del mismo día, mientras conducía por la carretera vieja de los barrios, observó a una persona tendida en el suelo y creyendo que podría estar herida al socorrerla fue sorprendido por otro individuo, siendo violentamente golpeado por ambos y empujado posteriormente a un zarzal, procediendo los «autores» a sustraerle el vehículo, dejándole abandonado y lesionado.

Debido a la gravedad del hecho, los investigadores  del grupo II  de la Unidad de Delitos Especializados y Violentos (UDEV)de la citada comisaría, los cuales procedieron a realizar las gestiones oportunas y citar al perjudicado para tomarle declaración, debido a que los datos que indicaba en su denuncia hacían sospechar a los investigadores de este tipo de hechos que se estaba faltando a la verdad en la narración de la denuncia.

La finalización de la investigación culminó con la detención de la “víctima”, determinando que los hechos denunciados no eran ciertos, sino que lo ocurrido fue que dejó el vehículo a dos conocidos a cambio de cien euros y como el mismo no era de su propiedad y estos podrían cometer algún ilícito con el automóvil, denunció tales hechos para así quedar bien ante la propietaria y quitarse en su caso la responsabilidad que pudiera acarrear dicha acción de prestar el vehículo a estos conocidos.

Éste tipo de hechos provocan la detracción de efectivos policiales de sus verdaderas funciones,  lo que implica el mal gasto de su actividad en el esclarecimiento de unos hechos ficticios y conllevando un trabajo doble  consistente en averiguar la falsedad del hecho y las diligencias para imputar el delito de simulación de delito, penado con hasta 2 años de prisión.