La rehabilitación de la plaza de toros de El Puerto de Santa María concluirá el 10 de enero de 2016. Así se ha acordado en la comisión de seguimiento que supervisa la intervención que se emprende, desde agosto, en el coso portuense. Al encuentro de este órgano han asistido la responsable del área de Empleo de Diputación y vicepresidenta del IEDT, Ana Carrera, y el concejal delegado de la plaza de toros, Ángel Quintana.

El plazo indicado supone una ampliación en las estimaciones iniciales: en concreto son 40 días adicionales sobre las previsiones que contemplaban el final de las obras para el 2 de diciembre. En este nuevo periodo se acometerá la reparación de una escalera, junto al acceso 59, que comunica con los dos niveles superiores. Esta actuación, que comporta una modificación sustancial del proyecto de ejecución, está justificada para garantizar la seguridad en esta zona. El sobre-coste de esta última operación lo asume el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María.


La rehabilitación, antes de la determinación de esta obra adicional, se encuentra al 88 por ciento de ejecución; un grado que baja al 76% si se añade la reparación final que ha obligado a incorporar una modificación en el proyecto. Ana Carrera y Ángel Quintana consideran que estas incidencias son naturales “en obras de esta envergadura” y que contaban con plazos de ejecución muy ajustados. La plaza estará disponible para la próxima temporada taurina que comenzará con la feria de primavera.

La inversión para recuperar la estructura original del coso portuense se cifra en 1´1 millones de euros, financiados por los fondos europeos FEDER –en un 80 por ciento de la cuantía- y recursos propios de Diputación en el marco del programa Cádiz Origen de las Culturas. Los gastos, para imputarse en esta iniciativa, tenían que estar certificados antes del 14 de diciembre; razón por lo que la reparación final que ahora se emprende será costeada por el Ayuntamiento, conforme a las estipulaciones pactadas mediante convenio.

Ángel Quintana ha adelantado algunas de las claves de la rehabilitación: se recupera la forja tal como se planteó originalmente en el siglo XIX con colores blancos, verdes, rojos y azules; se han instalado cubiertas nuevas en todo el ruedo; el palco real se ha remozado; la enfermería también se ha renovado y el quirófano de urgencia dispondrá de un acceso directo desde el coso; se redescubre la sala de diestros, y la capilla recupera su aspecto fundacional de ladrillo visto; se han habilitado dos camerinos en dos de los bodegones existentes, como experiencia piloto para una posterior intervención en la que se emprenderá la recuperación de de los otros 11 bodegones con fines comerciales.

Los camerinos –dispuestos en dos alturas- anticipan la vocación de la plaza como espacio multiusos para la celebración de conciertos y acontecimientos de primer nivel, con el propósito de disponer de un enclave abierto “los 365 días del año”.

Ana Carrera ha destacado el valor monumental de un edificio que, con esta rehabilitación, se fortalece aún más como “revulsivo turístico y cultural”.

Compartir con: