Un grupo de enfermos con patologías cardiovasculares entrega una placa a los profesionales que desarrollan en el servicio un programa de atención multidisciplinar

Un grupo de pacientes ha querido expresar su agradecimiento por la atención recibida por el equipo de profesionales de la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del Hospital Universitario de Puerto Real con la entrega de una placa. Este servicio se puso en marcha hace un año gracias a una inversión en equipamiento de la Junta cercana a los 8.000 euros, lo que supuso que los usuarios del centro portorrealeño no tengan que trasladarse a otros centros de la Bahía de Cádiz para beneficiarse de esta prestación.

La Unidad de Rehabilitación ha permitido mejorar la calidad de vida de los enfermos con patologías cardiovasculares; esta enfermedad constituye una de las principales causas de mortalidad en España y la primera causa de muerte en el mundo, a pesar de que sus principales factores de riesgo son conocidos y modificables. Así, la rehabilitación cardíaca es un programa asistencial dirigido a la prevención secundaria cardiovascular cuyos beneficios están constatados, mejorando la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes.

Este servicio está compuesto por un equipo interdisciplinar: el jefe de la Unidad es Eduardo Martínez, Inmaculada Pérez es rehabilitadora, María José Griñolo, Fisioterapeuta, Rebeca Pérez, auxiliar de Enfermería y Joaquín Braojos Ruiz, enfermero. A ellos hay que sumar la colaboración de profesionales de otras unidades del centro, como Urología, Psiquiatría, Psicología, Nutrición, Trabajo Social o Endocrinología. Todos ellos han recibido la gratitud de un grupo de pacientes, que, además, envió una carta al gerente del hospital, José Luis Guijarro, exponiendo su satisfacción “por el trabajo que realizaron con nosotros, supera con creces el mero hecho de la actuación profesional, realizándolo con tal gradod e humanidad, apoyo anímico y entrega personal que hizo posible que  todos nos sintiésemos mucho mejor”, según reza el escrito. 

 La Unidad cuenta con un programa de atención multidisciplinar que comprende una valoración cardiológica previa, en la que evalúa el riesgo del paciente, así como el desarrollo de un plan de rehabilitación individualizado. Dicho plan incluye, entre otros elementos, un programa de ejercicio físico y la educación del paciente orientada hacia el control de los diversos factores de riesgo vascular, como son el tabaquismo, obesidad, hábitos dietéticos y de actividad física o el control del estrés.

 El programa se asocia a una serie de beneficios pronósticos que persisten con el paso de los años. Es el caso de la reducción significativa de la mortalidad global, de la mortalidad cardiovascular y de la necesidad de hospitalización por insuficiencia cardíaca o reingresos hospitalarios tras un intervencionismo coronario percutáneo, influyendo tanto en un mejor pronóstico de los pacientes como en su calidad de vida

Las guías de práctica clínica recomiendan que los pacientes con insuficiencia cardíaca, en ausencia de contraindicaciones o limitaciones para realizar ejercicio físico, deben ser derivados para realizar un programa de Rehabilitación Cardíaca. Los beneficios se explican por el hecho de que los programas multidisciplinares, en los que además del ejercicio físico se les ofrece a los participantes educación sanitaria y apoyo psicosocial, condicionan un cambio persistente en el estilo de vida de los pacientes con hábitos más cardiosaludables y que, por tanto, van a reflejarse en un mejor control de los factores de riesgo y, a su vez, en un impacto positivo sobre la morbimortalidad a largo plazo.

Del mismo modo, los especialistas también destacan que la interacción y relaciones que se desarrollan entre pacientes que padecen una misma patología durante el programa son beneficiosas en la manera de afrontar la enfermedad, tanto en aquéllos que han sufrido un evento coronario agudo, como en los que han precisado una revascularización coronaria. Es por ello que, a juicio de estos profesionales, las asociaciones de pacientes “son una herramienta clave para garantizar la continuidad de estas pautas”.