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La residencia de mayores que la Diputación gestiona en la Calle Zarza de El Puerto de Santa María ha dado un paso hacia la nueva normalidad y ha abierto sus puertas a los familiares de los usuarios, que por primera vez desde el inicio de la crisis sanitaria del COVID-19 han recibido visitas.

Las personas que han accedido a las instalaciones de este centro de mayores han pasado los protocolos y medidas de distanciamiento social necesarios para prevenir situaciones de riesgo de contagio de coronavirus. El personal les ha efectuado controles de temperatura antes de poder entrevistarse con su familiar, han ofrecido soluciones hidroalcohólicas para la desinfección de manos y se han habilitado espacios con distancias de seguridad, además del uso de mascarillas y guantes. También se han ofrecido batas y protectores de calzado en el caso de las personas que por sus patologías necesiten proximidad y no sea posible respetar la distancia de seguridad.

Esta apertura de las medidas de confinamiento de la población especialmente vulnerable de las residencias es posible porque desde la pasada semana este centro ha podido constatar que está libre del virus, una vez que la última persona residente que había contraído la enfermedad, dio negativo tras ser sometida a un PCR (prueba de coronavirus). Una vez sucedido esto, se ha esperado una semana, como mandan los protocolos que marcan las autoridades sanitarias, y se ha procedido a permitir las primeras visitas a usuarios en tres meses en un espacio más amplio, habilitado para poder recibir cinco familiares de modo simultáneo.

En esta primera semana habrá una visita por cada uno de los 47 usuarios del centro en horario de mañana. Si la desescalada sigue progresando sin incidentes, se ampliará a dos visitas a la semana por persona, en horario de mañana o tarde. Se ha dado prioridad, y han sido los primeros en ver a sus familiares, a los mayores que han superado el coronavirus.

Los visitantes han cumplimentado previamente un cuestionario y una declaración responsable de no presentar síntomas relacionados con la infección, ni en el momento presente ni en los 14 días previos a la visita, y han accedido tras concretar la cita con anterioridad para evitar aglomeraciones.

La otra residencia que gestiona la Diputación, la Matía Calvo, en Cádiz capital, pudo abrir sus puertas hace dos semanas debido a que no registró ningún contagio durante la pandemia. La de El Puerto ha visto demorarse esta situación debido a que sí registró varios casos, aunque ya el brote está extinguido.