Redacción | El Puerto.- La polémica está servida en El Puerto de Santa María a raíz de conocerse las banderas Azules que se habían otorgado en las playas de la provincia de Cádiz. Y es que la localidad portuense se queda sin ellas a consecuencia de la mala gestión medioambiental: “incumplimiento de la Directiva Europea 91/271/CEE sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, dado que los resultados de la EDAR de este municipio no son conformes a la citada Directiva”, según explica en un escrito remitido al Ayuntamiento, la ADEAC.

El Puerto de Santa María junto a La Línea, son los dos municipios que se quedaría sin sus banderas azules. Una distinción que se otorga cada año a las playas de españolas por su excelencia. En lo que se refiere a la localidad, el tema de las aguas residuales ha sido el punto flaco, ya que era uno de los requisitos obligatorios de indispensable cumplimiento por parte de la Directiva de Aguas Residuales Urbanas: «saber que se hace y dónde se vierten esas aguas». Para saber si se daba debido cumplimiento o no en esta materia, se ha recurrido a la Comisión Europea que es la que maneja los datos. Tras conocer los mismos, definitivamente se decidió no conceder ninguna. Este año le ha tocado al Puerto y parece impensable, entre otras cuestiones por los kilómetros de litoral con el que cuenta de punta a punta y con el gran número de visitantes que registra durante toda la época estival.

Por su parte el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, se siente avergonzado por lo ocurrido ya que la repercusión que puede tener la retirada de todas las banderas azules,  puede ser considerable para el turismo, uno de los platos fuertes de la ciudad. Aunque eso sí, echan balones fuera. El Delegado de Turismo de la localidad junto al gerente de Apemsa Manuel Ferraz y el técnico de la Concejalía de Playas, Juan Pedro Rodríguez Olmedo, coincidían en que la distinción no ha sido retirada por problemas de limpieza o accesibilidad, sino de un problema que afecta a todo el municipio, como es el tema de las aguas fecales.

Una versión de la cuál se puede sacar la conclusión, de que el problema principal que presenta la retirada de las banderas azules en las playas portuenses se debe más a un «daño colateral» que a una falta de previsión por parte del consistorio. Sea el motivo que sea, lo que si es cierto que El Puerto se queda desnudo de excelencia en sus playas.