OPINIÓN.- Una parte de familiares y socios de AMEDE, Asociación por la Recuperación de la Memoria Democrática, Social y Política de San Fernando, quiere poner en conocimiento público la crisis abierta en la asociación con la dimisión forzada de los tres cargos más importantes de la Junta Directiva (El Presidente, Félix Urra Ceballos; el Vicepresidente, Paco Valverde Quintana y la secretaria), acaecida durante la asamblea celebrada el pasado 24 de junio.

Esta dimisión, en plena sesión, de los miembros de la JD que apenas llevaban tres meses en el cargo, y elegidos por mayoría en asamblea, vino obligada por la actitud premeditada, estudiada, organizada y alevosa (estrategia de descabezamiento) de una corriente de la asociación, que se opuso y se opone a que AMEDE se acoja a la Ley de Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, y por tanto, a su Plan Andaluz de Memoria Democrática. Normativa que viene a recoger el compromiso de la administración que siempre ha reclamado el movimiento memorialista.

En la asamblea del 24 de junio se rompió la unidad de la asociación, tal vez por intereses personales de parte ocultos, sin siquiera haber habido la oportunidad de debatir ese asunto (pto.2, de la Orden del Día de la Asamblea), dada la estrategia preconcebida de abortar toda posibilidad de debate racional, intelectual, creándose un clima asambleario agresivo, insultante, faltón, de arrinconamiento de los tres miembros de la JD citado y sus apoyos, los firmantes de este escrito.

Esta es la cuestión clave: los firmantes de este escrito piensan, creen y defienden que hay que actuar dentro de la normativa de la Ley de Memoria Histórica.

Los que impidieron el debate y forzaron las dimisiones del presidente, vicepresidente y secretaria con la razón de la fuerza que no con la fuerza de la razón, quieren actuar al margen de la administración, al margen de la Ley de Memoria Histórica y del Plan Andaluz. “Nosotros solos nos bastamos”, dicen, para añadir: “No necesitamos a la administración, y la ley no va con nosotros”. Es decir, un chiringuito de tablones en la playa de la Memoria Histórica.

Ésta actitud de este 40% de la asociación ha conllevado la censura de sus opiniones en la cuenta Facebook de AMEDE, así como la eliminación de toda información, y el intento de canalizar ésta a través de un representante de los familiares (que lógicamente sería “su” familiar).

Por todo lo anterior, se concluye que actualmente AMEDE está no sólo dividida a consecuencia de una estrategia premeditada y artera, sino con una brecha abierta muy difícil de cerrar, aunque quieran aplicar la asepsia de la normalidad, del “no pasa nada”.

Exigimos respeto tanto personal como asambleario, transparencia, información y cumplimiento estricto de los fines de la asociación, al margen de cualquier interés personalista.

 

Firman:

Francisco Valverde Quintana, hijo de Juan Valverde Colón, represaliado de San Fernando.

Rosa María de Sancha Castellano, María Teresa Martínez de Sancha y nietos del Comandante de Infantería de Marina Manuel de Sancha, represaliado de San Fernando.

Ana María Cañellas Blanco, familiar de Miguel Blanco Ferrer, represaliado de San Fernando.

Félix Urra Ceballos

María del Carmen Ponce Cereceda

Tomás Ramos Gómez

José Mesa Núñez

Paz Rodríguez Hernández

Loli Granados Fariña

Javier Santos Izquierdo