Ya por fin se ha despejado la incógnita con respecto al adelanto de las elecciones de Andalucía. Finalmente, los comicios en nuestra tierra serán el próximo dos de diciembre. Una fecha en la que previsiblemente, según indican las encuestas, no se sabrá exactamente quién presidirá la Junta de Andalucía.

Habrá que esperar a los pactos posteriores a las elecciones para saber cómo se va a conformar el gobierno de Andalucía. Que nadie espere una mayoría absoluta en Andalucía o en cualquier territorio de España. Todo va a necesitar de pactos y de altura de miras.

Ahora bien, este adelante electoral no se debe a un interés de los andaluces tal y como la presidenta de la Junta de Andalucía ha indicado. No ha habido ni siquiera opción por parte del resto de partidos políticos acerca de negociar los presupuestos para el año que viene. Ese no ha sido el motivo, ni debe ser la justificación.

Esta viene de la mano de lo que pueda ocurrir con la sentencia de los ERE, que previsiblemente vea la luz en el primer trimestre del año que viene y, además, por lo que está saliendo en los medios de comunicación en torno a la FAFFE, esa fundación de la Junta de Andalucía en la que se gastaba el dinero mediante tarjetas para el abono en prostíbulos de diferentes provincias de Andalucía.

Toda una auténtica vergüenza. Ciudadanos pagando impuestos y aguantando en muchos casos en unas condiciones penosas, mientras que otros se gastan ese dinero público en dispendios de todo tipo con unos hechos tan lamentables.

Todo esto tiene que pesar en el voto de los andaluces el próximo dos de diciembre. Se tiene que vislumbrar si se produce un indulto a este tipo de políticas corruptas, o bien, se apuesta por el cambio y por una nueva Andalucía.

Desde luego, el alto nivel de paro y la falta de ejecución de políticas que coloquen a Andalucía en el lugar que se merece, hace necesario un giro y el próximo dos de diciembre es el momento para darlo.

Yo tengo claro mi voto para ese día. Será un voto por la honestidad, la honradez y la humildad que todo político debe tener.

Compartir con: