Opinión “Como el agua”| Miguel A. Ruiz.- Desde hace unos años conozco a mi amigo Juan Marín, un político que, en declaraciones realizadas en el pasado debate en Canal Sur como consecuencia de las elecciones autonómicas en Andalucía, señalaba a Torra, al presidente de Cataluña, como racista por las constantes declaraciones que este está teniendo con respecto al resto de españoles.

Juan Marín es una persona afable, buena gente tal y como decimos aquí en Andalucía. Por eso, este ataque que se produce de nuevo por parte de los independentistas, vuelve a ser un ataque contra todos los españoles.

Me duele por la amistad que me une con Juan pero, de igual  forma, me duele lo ocurrido con el ministro Borrell en el Congreso de los Diputados al haberle escupido un diputado independentista catalán.

Todo este tipo de provocaciones, ataques e insultos a los españoles deben cesar. No podemos permitir más pasos atrás contra quienes nos odian simplemente por tener en nuestro DNI la palabra España.

El presidente del Gobierno, de nuevo, no ha estado a la altura de las circunstancias. No ha estado ni para defender a su propio ministro ante el ataque sufrido. ¿A qué espera Borrell para dejar plantado a su jefe? Si yo fuera él habría dimitido al instante en el que mi propio partido político me ha tirado por tierra ante la opinión pública.

Lo del señor Torra es una ofensa a todos los españoles que no tenemos que aguantar los insultos diarios que desde sus filas estamos recibiendo. Si exige respeto, el primero que tiene que aplicarlo es él en sus declaraciones.

Desde hace tiempo lo vengo diciendo, o se cambia la actitud con los nacionalistas o vamos a tener un gran problema en un futuro no muy lejano. Pedro Sánchez tiene que cambiar su dinámica. No debe seguir ni un segundo más manteniendo su sillón en Moncloa a cambio de concesiones a quienes quieren romper España.

Juan Marín y todos los políticos que defienden tanto la unidad de nuestro país como la igualdad de todos los españoles no deben echarse atrás. Lo contrario. Deben seguir con su empeño. Estoy convencido que lo van a seguir haciendo y, en ese empeño, no están solos. Hay millones de españoles que queremos esos mismos valores y que detestamos a quienes nos desprecian a diario.

Por cierto, no he visto a Susana Díaz defender a un andaluz como Juan Marín en esta ocasión. Tanto que enarbola la bandera andaluza para otras cuestiones, para esta no ha sido posible verla esa en esa defensa. También nuestra presidenta (hasta el dos de diciembre), debe actuar en defensa de Juan Marín porque hoy él representa a todos los andaluces ultrajados por políticos independentistas.

Por todo eso, todos con Juan.

“Como el agua”

Miguel A. Ruiz

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