Rojas critica que, con un superávit de 6 millones, no puede haber barrios donde faltan los servicios básicos

Ana Rojas, concejala de Podemos San Fernando, ha recriminado al gobierno “el abandono” y la falta de inversión servicios públicos está causando una “desigualdad” en barrios como La Casería, que siguen esperando un refuerzo en el servicio de limpieza, mejoras en el alumbrado, que se arregle la solería de la Plaza San Juan o un nuevo parque infantil mejorado, exigiendo “más inversión” para este barrio, “ventana única a la Bahía”.

La concejala, tras reunirse con representantes de la AVV La Inmaculada, comprobó que tras la última reclamación de la formación al gobierno, el barrio “sigue igual”. Una situación que se agrava cuando además se acaba de conocer que el Ayuntamiento tiene un superávit de 6 millones de euros, acumulándose un remanente de más de 16 millones.

Para la concejala, este superávit demuestra el fracasado proyecto de ciudad del PSOE y “lo alejado que está este gobierno de la realidad de su ciudad”, que deja de invertir 6 millones de euros mientras hay barrios como La Casería donde ni siquiera cuentan con un operario fijo de limpieza, además de la falta de más alumbrado público, cuidado de las zonas verdes, más accesibilidad, las aceras están en un estado lamentable y se sigue esperando la obra de la curva de Magallanes. Unos servicios en las zonas más antiguas del barrio que contrastan con el “interés” del gobierno por sí asegurarlos a las zonas aledañas a las construcciones más recientes, creando esas diferencias y desigualdades.

Rojas también ha señalado que el “olvido” del gobierno con este barrio afecta directamente también a la celebración de la Feria de San Juan, la feria más antigua de San Fernando, para la que después de dos años se ha destinado una cantidad insuficiente que ayude a impulsar la fiesta “y ni siquiera se van a cubrir económicamente los juegos tradicionales”.

Y, entre las preocupaciones, también está la esperada resolución de dónde se van a colocar definitivamente las casetas permanentes de los pescadores, que siguen con los módulos provisionales junto a la pista deportiva tres meses después del derrumbe.