Stilita M.- La Policía Local de Rota ocupa parte en la prensa local, y en nuestro caso provincia, para resaltar la labor de los agentes que la semana pasada salvaron la vida de un bebé con signos de axfisia.

Los hechos se remontan a mediados de la semana pasada, cuando una madre que estaba dando el biberón a sus bebé empezó a notarlo algo atorado y con signos de ahogamiento. Es por ello que sin dudarlo ni un segundo se apresuró a pedir ayuda, con tan buena suerte de que una patrulla de la Policía Local de la villa se acerco hasta el lugar requerido. Así las cosas y sin pensarlo ni un instante, agentes de este cuerpo cogieron al bebé casi inconsciente y lo trasladaron  en el coche patrulla hasta el centro hospitalario, sin esperar a los servicios sanitarios, para minimizar los momentos de angustia que tanto el bebé como su familia estaban viviendo. Es ahí,  durante el trayecto, cuando uno de los agente realizó un masaje cardiáco al menor, que posibilitó que el bebé reaccionara y de forma voluntaria expulsara la “balsa” que le impedía respirar.


Una rápida actuación que termina con final feliz y con la tranquilidad de saber de que Rota cuenta con una plantilla eficiente y que se amolda a cualquier suceso. Y es que esta son las situaciones que demuestran que los agentes no solo están para “multar” o “buscar las cosquillas a los ciudadanos”, como en reiteradas ocasiones intentan inculcarnos. Y es que cansados de ver la parte negativa que algunos quieren mostrar de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, hoy no hay cabida para ello, y como esta hazaña son muchas más las que pueden contabilizarse en la vida policial de muchos agentes, que con vocación o sin ella, llevan por bandera el nombre del cuerpo.

Sus padres agradecen la labor de los agentes, que a estas alturas cuentan con el reconocimiento tanto de las autoridades municipales como del propio Jefe de la Policía Local, José Luis Mesa, que no dudo ni un segundo en poner en conocimiento del alcalde, José Javier Ruiz y los delegados del Ayuntamiento de Rota, la citada proeza de sus compañeros, como medida ejemplarizante y de la que sentirse bien orgullosos.

 

Compartir con: