El Ayuntamiento aún le debe a la Unión Atlética de San Fernando la subvención de la temporada 2018-2019

La concejala de Podemos San Fernando, Teresa Porras, ha denunciado que “el nulo mantenimiento” de las pistas de atletismo del Estadio Iberoamericano podría costarle al Ayuntamiento 1,3 millones de euros, la cantidad que la Junta de Andalucía aportó en 2010 para la adecuación de las pistas para la celebración de los Juegos Iberoamericanos de ese año.

Porras ha explicado que el convenio firmado en 2008 por el entonces gobierno del PA y la Junta conlleva una cláusula por la que el Ayuntamiento se compromete al cuidado y mantenimiento “para su perfecto uso” de las pistas de atletismo por un periodo de 50 años. Una cláusula que está siendo “claramente incumplida” a tenor del “lamentable” estado de las pistas, que ponen en riesgo la integridad de atletas y usuarios de estas infraestructuras, “una escuela que ha aportado atletas olímpicos y medallistas en competiciones nacionales y autonómicas”.

La concejala también ha criticado la “dejadez” de los dos delegados de Deportes con el equipamiento de otras disciplinas deportivas que se desarrollan en el estadio y que no cuentan con el material adecuado, como es la jaula de lanzamiento de martillo, aunque, insiste, “el estado desgastado de las pistas es lo más preocupante”. Porras señala que el coste del arreglo de las pistas es “mucho menor” que la cantidad que tendría que devolver a la Junta por el incumplimiento del convenio firmado y que la desidia del gobierno no solo condenaría la práctica del atletismo en San Fernando, sino que también comprometería dinero público.

Esta “dejadez” en cuanto al deporte isleño se demuestra además con la tardanza en el pago de las ayudas a los clubes deportivos, cuando la Unión Atlética San Fernando ha denunciado públicamente y en redes sociales por medio de su presidente que aún se les adeudan las ayudas de la temporada 2018-2019, “un dinero esencial para el mantenimiento del club y con el que hacen frente a los gastos habituales”, ya que los ingresos por socios se han visto mermados por la imposibilidad de practicar deporte en el estadio durante los meses más duros de confinamiento a causa de la pandemia.