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El texto enfatiza la importancia que tiene la planificación compartida de la asistencia sanitaria en la toma de decisiones 

La Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera, en el Área de Gestión Sanitaria de Jerez, Costa Noroeste y Sierra de Cádiz, ha coordinado a nivel nacional un documento de recomendaciones de limitación de tratamientos de soporte vital, un trabajo que supone una actualización en esta materia y que expone nuevas formas de limitación y mejoras en el tratamiento de los pacientes.

La UCI del centro jerezano está formada por varios referentes en el campo de la bioética a nivel nacional que durante años han coordinado el Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Española de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias (SEMICYUC). Fruto de ese trabajo, acaban de ser publicadas las recomendaciones en la toma de decisiones de limitación de tratamientos de soporte vital con la aspiración de disminuir la variabilidad en la práctica clínica observada en las unidades de cuidados intensivos españolas, contribuyendo a mejorar los cuidados al final de la vida del paciente crítico. 

El documento, titulado ‘Puesta al día y recomendaciones en la toma de decisiones de limitación de tratamientos de soporte vital’, ha sido publicado en la revista Medicina Intensiva y coordinado por especialistas del Hospital de Jerez. En el texto se enfatiza la importancia que tiene la planificación compartida de la asistencia sanitaria en la toma de decisiones, empoderando al paciente en sus decisiones autónomas. 

La limitación de tratamientos de soporte vital (LTSV) comprende la omisión o retirada de tratamientos de soporte por considerarse fútiles. Las recomendaciones publicadas tienen por objeto mejorar los cuidados al final de la vida de los pacientes críticos, potenciando los cuidados paliativos y contemplando un enfoque en el que se facilita el acompañamiento familiar y el apoyo al paciente y sus allegados en dicha situación. 

Como explican los profesionales del centro, la medicina intensiva y la bioética se han desarrollado de forma paralela desde la segunda mitad del siglo XX afrontando los conflictos éticos que van surgiendo en cada momento con el objeto de respetar los valores de los pacientes.