Psicología | Esther Redolosi.- La ciberadicción o también llamada adicción a internet se define como la pérdida de control frente al uso normal de la red. La persona que la padece hace uso de internet de forma excesiva y no piensa en nada más que en eso. Como el resto de adicciones trae muchas consecuencias negativas al sujeto afectado, como fracaso escolar, aislamiento y alteraciones en la conducta, entre otros.

Según un estudio realizado por la ONG “Protégeles” un 21 % de los jóvenes están en riesgo de padecerlo y un 1,5% ya es adicto.

A diferencia de otras adicciones, internet no es una sustancia tóxica, en este caso la hacen tóxica las personas que la utilizan.

Las características más destacadas de un ciberadicto son las siguientes:

  • La persona deja de realizar otras actividades importantes debido al tiempo que pasa conectado a la web (obligaciones familiares, profesionales, y personales).
  • No es capaz de controlar el tiempo de dedicación a las redes sociales.
  • Cambios drásticos en su rutina para poder conectarte durante mucho más tiempo.
  • Descuido de la salud.
  • Aumento de la vida sedentaria (disminuye la actividad física).
  • Cambio en los patrones de sueño (no duerme por estar conectado al ciberespacio)
  • Disminución de la sociabilidad real y aumento de la sociabilidad en línea (tiene más amigos online que reales)
  • Piensa constantemente en conectarse internet.
  • Se siente muy gratificado al conectarse.
  • Se muestra irritable en los lugares donde no hay buena cobertura o no donde no permiten el uso del móvil (espectáculo, cine…).
  • Siente ansiedad si no puede contestar un mensaje, chat, etc. con prontitud.

Este tipo de adicción puede expresarse de diversas formas: adicción a internet que engloba la compra online, acceso a los blogs, los chats, subastas y sexo online. Adicción al teléfono móvil que conlleva la utilización de éste y el acceso a las redes sociales constantemente. La persona siente ansiedad si no tiene el móvil cerca. Y adicción al ordenador que consiste en el uso de este aparato de forma incontrolada.

¿Cómo podemos prevenir esta adicción?

Es fundamental que las personas y especialmente los jóvenes, que son más propensos a desarrollar esta adicción, tengan una vida muy entretenida al margen de internet. Muy importante es crear vínculos sanos con otras personas y cuidarlos. Tener buenas habilidades sociales también ayuda mucho a la prevención de este trastorno.

Además, practicar actividades al aire libre como algún deporte o ir al cine y especialmente evitar la soledad. Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza, por lo tanto, si nuestra vida social es bien escasa tendremos más posibilidades de sentirnos satisfechos al interactuar con otras personas a través de internet.

Es obvio, que el uso de internet puede aportarnos cosas muy interesantes. Accedemos a recursos rápidamente y nos agiliza las actividades que realizamos en la vida actual. Por ello, es necesario aprender a usarlo adecuadamente.

En nuestro centro cuando llega una persona con esta adicción, evaluamos el grado de abuso, la existencia de dificultades para controlar el impulso de conexión y si existe obsesión. Después, si es pertinente,  intervenimos con un tratamiento estructurado en sesiones individuales donde entrenamos en las habilidades necesarias para hacer un correcto uso de internet.

Hay una frase que leí hace tiempo que me gustó bastante y os comparto. El efecto de la tecnología al cerebro es como el de un vino a la salud, hay que elegir bien y con moderación.

 

Esther Redolosi

Psicóloga sanitaria AN05714

Teléfono: +34 956311509  625136968
www.centrointelecto.com
Urb. El Almendral, 4 – 3ºA
11407-Jerez de la Frontera

(Cádiz)

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