publicidad


 

Psicología | Esther Redolosi.- El espacio personal hace referencia a esa zona imaginaria que rodea a cada persona con unos “límites invisibles” que cuando se traspasan podemos sentirnos amenazados, es decir, es la distancia que existe entre uno mismo y los demás. Esta separación podrá ser de centímetros o metros en función de las relaciones que tengamos y con quien entremos en contacto. 

Esta distancia interpersonal nos ayuda a relacionarnos con tranquilidad y está muy influida por la cultura. Existen cuatro tipos que fueron estudiados por Edward T. Hall:

  • Distancia pública. Este es el espacio mayor y abarca entre 3,5 y 7 metros. Es la distancia para las audiencias, las exposiciones y los discursos. El contacto con la otra persona es superficial. 
  • Distancia social. El espacio suele estar entre  1,2 y 3,5 metros. Esta distancia es la habitual de los contactos sociales formales, como el de las reuniones o compromisos sociales.
  • Distancia personal. Entre 45 y 120 cm. Esta distancia suele darse con los amigos íntimos y en las conversaciones con conocidos. Puede haber algún contacto físico pero no es muy intenso. Cuánto más nos acercamos da muestra de comodidad con la otra persona.
  • Distancia íntima. Es la más cercana.  Se sitúa entre 0,45 m y el contacto físico. Así podemos expresar los sentimientos más intensos (ternura, amor, confidencias,…). Nos ayuda además a las prácticas amorosas. 

Se han realizado muchos estudios sobre la invasión del espacio vital siendo un clásico los realizados por Sommer.  Descubrieron que si alguien no respeta estas distancias podemos sentirnos intimidados y reaccionamos con emociones negativas. Y, al contrario, las personas que lo interpretan de forma correcta tienden a gustar más y a ser más persuasivas.

Sin embargo, es posible que aunque el distanciamiento o cercanía sea el adecuado podamos sentir malestar con algunas relaciones. Y ¿esto por qué ocurre? Existe otro espacio que corresponde  a nuestro plano emocional, a nuestra identidad, a nuestros deseos. Esa sensación de poder ser nosotros mismos.

Cuando nos sentimos invadidos es porque no se respetan nuestras ideas o no se tienen en cuenta nuestras intenciones, además conlleva la sensación de no sentirnos escuchados ni  valorados. También suele ocurrir que estemos en contextos de alta demanda o en situaciones estresantes. 

Si esta condición se mantiene en el tiempo podemos terminar desarrollando alguna sintomatología ansiosa o depresiva. 

Para prevenir que nos sintamos invadidos es necesario tener en cuenta lo siguiente:

  1. Aprender a detectar nuestras emociones. Aunque esto puede parecer fácil no lo es tanto, especialmente cuando estamos muy agitados e inquietos. Es primordial estar muy atentos a nuestras sensaciones físicas ya que nos dan mucha información sobre nuestro mundo emocional.
  2. Conocer nuestras necesidades anímicas. Consiste en saber qué nos gusta, qué nos hace bien y qué no. Las personas  tenemos diferentes necesidades afectivas puesto que éstas se forman en función del ambiente donde crecemos, nuestras amistades y las situaciones vitales a las que nos enfrentamos.
  3. Marcar los límites. Para conseguir marcar los límites es importante haber trabajado el punto anterior y conocer nuestras necesidades. Si no sé lo que necesito, ¿cómo voy a marcar límites con claridad? Ponemos límites cuando:
    1. Decimos NO cuando no queremos algo y SÍ cuando lo deseamos o necesitamos.
    2. Expresamos nuestras emociones sin intentar convencer y respetando a los demás.
    3. Actuamos sin miedo al conflicto. El conflicto no debe suponer una discusión. El conflicto es simplemente un desacuerdo y es fundamental aprender y soportar  que los demás no estén de acuerdo con nuestras ideas o nuestros actos.
  1. Procurar que nuestros ambientes sean sanos. Cuanto más cuidemos nuestros espacios, más facilidad tendremos para identificar cuando nos invaden.

Para concluir, quiero destacar que es nuestra responsabilidad cuidar de nuestro espacio emocional, es un acto de respeto y amor hacia uno mismo y en definitiva hacia los demás. 

 

Esther Redolosi

Psicóloga sanitaria AN05714

Telef.: +34 956311509  625136968