Lo que los demás piensen de nosotros es un tema que trae de cabeza a más de uno. Aunque es muy común escuchar “me da igual lo que los demás piensen de mí”, la realidad es que somos seres sociales y forma parte de nuestra naturaleza el sentir que agradamos y que nos aceptan.

Hay dos aspectos fundamentales a destacar. Por un lado, es importante saber que la imagen que tengan de nosotros, en realidad dice más sobre ellos, refleja quiénes son, no quienes somos nosotros. Las personas solemos proyectar en los demás nuestros estados más inconscientes. Por lo tanto, ¿por qué preocuparnos si su opinión refleja su realidad y no la nuestra?

Por otro, es fundamental saber que no podemos caer bien a todo el mundo, además de que no es sano. Si lo estás consiguiendo entonces, estás sacrificando tu identidad. Muchas personas se pasan la vida haciendo esfuerzos para contentar a otros lo cual termina trayéndoles más de un problema e insatisfacción.

El ego es el que nos hace creer que nuestra identidad depende de lo que los demás piensen de nosotros, por eso es tan importante no dejar que domine nuestra vida, porque si el ego nos maneja seremos como veletas que se mueven al son del viento en base a lo que recibamos de la sociedad.

Para saber si estamos siendo controlados por nuestro ego o no; es importante estar atentos a nuestras señales internas, a nuestro cuerpo. Si éste se encuentra bien, tranquilo y en paz, es buena señal. Si se siente inseguro, culpable, se queja, se victimiza, siente dolor y vacío, entonces es nuestro ego el que está actuando.

El ego no podemos eliminarlo, forma parte de nosotros, pero si podemos prestarle poca atención.

Es imposible hablar de ego y no hacer referencia a Eckhart Tolle, el autor del libro “El poder del ahora” y que recomiendo totalmente. En su obra dice cosas tan maravillosas como las siguientes:

“El peor enemigo del ego es el momento presente. (…) Todo aquello que resentimos y rechazamos en otra persona, está también en nosotros. Pero no es más que ego, no tiene nada que ver con lo que somos ni con la otra persona.”

El mindfulness es una técnica psicológica muy eficaz que nos ayuda a tener una atención plena. Para que podamos empezar a practicar la conexión con nosotros mismos os hago llegar un ejercicio fácil que podemos hacer en cualquier momento del día.

Ejercicio: Un minuto de atención plena

El objetivo consiste en enfocar toda la atención en nuestra respiración durante un minuto. Dejad abiertos los ojos, respirad con el vientre en lugar de con el pecho y tratad de respirar por la nariz y que salga por la boca. Centraros en el sonido y el ritmo de la respiración. Prepararos para que la mente deambule (porque lo hará) y tendremos que esforzarnos por devolver la atención al objetivo cada vez que esto pase.

Este ejercicio se puede realizar las veces que queramos, cuanto más lo practiquemos más pronto conseguiremos claridad y paz en nuestra mente y cuerpo.

Recordad que cada vez que nos sintamos perturbados por lo que otros piensen de nosotros es útil que practiquemos la atención plena y ese estado de inquietud se transformará en bienestar.

 

Esther Redolosi Sánchez

Psicóloga sanitaria

(Experta en Psicopatología y Salud)

625 136 968

estheredolosi@hotmail.ccom

www.estheredolosi.com

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