Psicología | Esther Redolosi.- Como se acerca San Valentín voy a dedicar el artículo de hoy al amor. Éste es un sentimiento universal. Uno de los motivos más elevados en la búsqueda de ayuda psicológica está relacionado de una u otra forma con el amor. De ahí que hoy en día la terapia de pareja esté tan solicitada y sea un recurso viable para “salvar” muchas relaciones.

El amor si es sano nos aporta muchos beneficios a todos los niveles, nos mejora el sistema inmunológico, aumenta nuestra creatividad y nos hace sentirnos parte del mundo, entre otros. Todo esto nos da mayor sensación de felicidad, ese sentimiento tan buscado y deseado. Pero si no es sano, es la fuente de los mayores de nuestros conflictos.

Al hablar de amor aparece un problema y éste tiene que ver con su “concepto”, su definición está bien desfigurada. La literatura romántica y los mensajes que nos han trasmitido de generaciones anteriores son bastante responsables de esta distorsión. Creemos que el amor “perfecto” supone que la otra persona responda a todas mis expectativas y atienda todas mis demandas. Pero eso no es amor. Una de las características del amor perfecto es su imperfección. Ya que el ser humano es imperfecto por naturaleza.

El amor es la aceptación incondicional del otro. Y esto no es nada fácil. Aceptar al otro supone también aceptarme primero a mi mismo, con mis limitaciones, mis errores y mis aciertos.

Entonces, es bueno distinguir dos aspectos, si buscamos el amor perfecto para satisfacer nuestras necesidades o vacíos emocionales; o si, por el contrario, lo hacemos porque queremos compartir nuestra vida y proyectos con alguien, lo que supone un esfuerzo por nuestra parte. El amor no es una tomatera, el amor es como un bonsay, requiere mimos y cuidados. Necesita tiempo y dedicación.

Recurriendo a la psicología, cuando hablamos de amor no podemos olvidar al prestigioso psicólogo estadounidense Robert Sternberg y su triángulo del amor. Esta teoría plantea que las relaciones se construyen a partir de tres dimensiones. Los diferentes tipos de amor se explican según las distintas combinaciones.

Las tres dimensiones son las siguientes:

  • Intimidad: Consiste en la cercanía emocional. Un vínculo afectivo que nos hace cuidar al otro.
  • Compromiso: Es la determinación de tener un proyecto en común y tener la voluntad de solucionar los conflictos y adversidades que vayan surgiendo a lo largo de la relación.
  • Pasión: Este es el deseo y la atracción. Querer estar con la otra persona y compartir nuestro tiempo con ella.

Según Sternberg si se dan estas tres cualidades entonces podemos hablar de amor completo. También llamado amor ideal o amor maduro.

Por lo tanto, más que amor perfecto podemos hablar de amor completo. Ese amor donde hay preocupación por el otro, existe un compromiso para sortear las dificultades y además fluye la atracción sexual.

 

Esther Redolosi Sánchez

Psicóloga sanitaria

(Experta en Psicopatología y Salud)

625 136 968

estheredolosi@hotmail.ccom

www.estheredolosi.com

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