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AxSí subraya que esta cantidad ridícula se aleja del salario mínimo interprofesional y la insuficiencia de una plantilla igual a otros años para afrontar la actual situación excepcional sin medidas básicas en la organización laboral como las jornadas estancas de grupos de trabajo y planes de contingencia

El portavoz del Grupo Municipal AxSí, Fran Romero, ha reclamado al gobierno bipartito PSOE y Ciudadanos de la señora Cabada que se preocupe por el cumplimiento de los derechos laborales de los trabajadores en relación con el contrato del servicio de vigilancia y salvamento de la playa de Camposoto, con objeto de garantizar sueldos dignos y planes de protección y contingencias frente a posibles contagios de la Covid-19. Romero ha recordado que el nuevo contrato se licitó el pasado mes de febrero por un importe de 720.000 euros y una vigencia de dos años, es decir 360.000 euros por año y un incremento de casi 100.000 euros con respecto al contrato anterior, que establecía 267.000 euros anuales. “De hecho, el gobierno municipal vendió a bombo y platillo las mejoras del nuevo contrato, incluidas las del salario por hora de los socorristas, afirmando el 21 de febrero a los medios de comunicación que percibirían 18,2 euros la hora. Y así aparece en la cláusula cuarta del pliego de condiciones como precio/hora máximo de la categoría laboral 4”, señala el líder de AxSí.

“Pero lo cierto es que, desde que comenzó el servicio el pasado mes de junio, la realidad ha sido muy diferente, ya que los socorristas han cobrado 3,60 euros la hora trabajada en dicho mes. Una cuantía que nos parece indigna e impropia de los tiempos que vivimos y del todo alejada del salario mínimo interprofesional. Como consecuencia, varios  trabajadores han abandonado o rechazado el trabajo dadas las lamentables condiciones salariales del servicio. Ese ha sido el improcedente precio por hora, con independencia de las horas extraordinarias trabajadas, pues algunos llegan acumular en torno a doscientas horas al mes superando con creces el contrato suscrito”, indica Romero. 

Por otra parte, desde AxSí estimamos oportuno que se les practique a los trabajadores del servicio controles periódicos de detección de la Covid-19 y el pertinente seguimiento durante la duración del contrato. “La labor del socorrista supone en determinados casos contacto físico y para su protección sólo cuentan con mascarillas higiénicas y guantes. Un ejemplo de este contacto es la asistencia diaria en el módulo del acceso cuatro a usuarios con movilidad reducida, que suelen ser colectivos muy vulnerables por edad y por otras circunstancias. Las medidas y protocolos preventivos brillaban por su ausencia hasta hace unos días y eran  los propios socorristas los que suplían la ausencia de preocupación en estos aspectos por parte de la adjudicataria. Es necesario implementar planes de detección precoz de la Covid-19 para el servicio. Sería inadmisible que los trabajadores siguieran en contacto con los usuarios y bañistas sin conocer su estado de salud. En este caso la empresa tiene una responsabilidad para con los socorristas y todos las personas que frecuentan nuestra playa”, detalla el portavoz.

“En definitiva, instamos al gobierno municipal bipartito de la señora Cabada a que controle el cumplimiento del contrato y se preocupe porque el precio por hora que cobren los socorristas tenga la dignidad que se merecen estos trabajadores, que realizan una labor esencial y de constante exposición en estos tiempos de pandemia. Sin embargo, que hasta el momento la señora Cabada haya ignorado esta situación no nos sorprende. ¿Qué se puede esperar de un gobierno que ha aprobado un nuevo presupuesto que congela la partida de las dietas de los voluntarios de Protección Civil y reduce las de su formación, material, suministros y otros gastos? Poco se puede esperar. Mientras se ha gastado una vez más 160.000 euros en los nuevos módulos de aseos verde agua del afortunado acceso 4, los socorristas cobran 3,60 euros la hora. No hay mejor manera de describir la acción política de la señora Cabada. La estética es la prioridad absoluta, cueste lo que cueste que ya lo pagamos los isleños. Los derechos de los trabajadores, que sus salarios sean decentes y se proteja su salud, eso ya es muy secundario”, concluye Romero.