El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, ha pedido a los jóvenes que han participado en el III Congreso de Juventud y Seguridad, celebrado en el campus universitario de Puerto Real (Cádiz), “responsabilidad” y “tolerancia cero” con el consumo de alcohol para contribuir a crear un contexto de seguridad.


Organizado por la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, el Congreso, bajo el lema “El consumo de drogas y alcohol por menores”, pretende concienciar a los jóvenes sobre este “grave problema de salud pública sobre el que se está trabajando a nivel legislativo y social”, así como dar a conocer el papel de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) en el ámbito del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos.

Datos “preocupantes”
En este sentido, el delegado ha ofrecido algunos datos “preocupantes” como el número de expedientes incoados por las Subdelegaciones del Gobierno en Andalucía, “muy significativos sobre la magnitud que alcanza el consumo”. En 2018 ya se han incoado 785 expedientes en Andalucía, un 12% más que en el mismo periodo de 2017, mientras que en la provincia de Cádiz la cifra asciende a 152 expedientes.

De igual modo, los últimos datos de la Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las Drogas evidencian la “envergadura” y la “complejidad” del problema ante el que “día a día, padres, madres, educadores, asistentes, profesionales de la abogacía y judicatura, comunicadores, administraciones públicas y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado” se enfrentan.

Estos datos, según Sanz, resultan “especialmente preocupantes” por los cambios en los patrones de consumo de los últimos años, que reflejan la precocidad. De hecho, una parte importante de los menores que consumen alcohol reconocen seguir el binge drinking o consumo de atracción (consumo de 5 o más bebidas en periodos breves de 2-3 horas), una conducta de alto riesgo.

Por otro lado, la edad en la ingesta de alcohol en menores, según los informes, comienza a los 14 años y más de un tercio de los menores de 17 años afirma emborracharse una vez al mes, con graves consecuencias y frecuentemente irreparables daños sobre la salud física y mental, los problemas personales y sociales, y los perjuicios que se pueden producir a terceros.

A este respecto, Sanz ha alertado de “la mezcla explosiva” que representa la combinación de las sustancias estupefacientes y el volante. De hecho, en Andalucía, en 2016, los ratios de positivos de alcoholemia en el grupo de jóvenes de 18 a 24 años indicaban que un 22,2% de los conductores fallecidos tenía presencia de alcohol, un 20% de los heridos hospitalizados, un 7,3% de los heridos no hospitalizados y un 8% de los conductores que no precisaron asistencia.

Prevención
Sanz ha explicado que los jóvenes desempeñan un papel fundamental en la lucha para erradicar el consumo de alcohol y de drogas, pues son “el reflejo en el que se miran otros jóvenes de su entorno”. También ha insistido en la “necesaria” y “urgente” intervención de todas las administraciones e instituciones competentes con el objetivo de erradicar estos consumos y retrasar al máximo la edad de inicio.

Por eso Sanz ha recordado que es “de capital importancia” el fomento de la educación, la cultura, el ocio y el deporte entre los jóvenes y los menores para conseguir que miren hacia el lado opuesto del consumo de drogas y alcohol, un camino que “debe discurrir” en paralelo a la sensibilización de la población.

El delegado ha destacado que el Gobierno de España está “plenamente comprometido” en la lucha contra el consumo de alcohol y drogas y ha recordado que ayer, la Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las Drogas dio luz verde al informe que sentará las bases de la futura ley del alcohol y que propone numerosas medidas educativas, sociales y sanitarias, pactadas por todos los grupos, para acabar con el botellón y los comas etílicos en menores.

El texto, según ha explicado, recoge propuestas concretas, como establecer una tasa de alcohol cero en conductores menores de edad que llevan ciclomotores y motos o la posibilidad de que se establezca un registro del historial clínico de los menores que incluya sus ingresos hospitalarios por alcohol.

Además, el informe también incide en mejorar el control sobre los puntos de venta de alcohol, limitar el horario de venta y subir las sanciones; reforzar las multas relacionadas con el consumo en la calle y ofrecer la posibilidad, tanto a padres como a menores, de poder reemplazarlas por acciones en beneficio de la comunidad u otras reeducativas o rehabilitadoras.

El Plan Director en Andalucía
De los distintos programas e instrumentos de sensibilización, ha incidido en el Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos, impulsado por el Gobierno de España y coordinado por la Delegación del Gobierno en Andalucía.

En este Plan participa la Policía Nacional y la Guardia Civil en colaboración con los centros educativos andaluces, asociaciones de padres de alumnos y el profesorado, con el objetivo de prevenir las conductas de riesgo entre los jóvenes y adolescentes andaluces a través de charlas sobre el acoso escolar, la violencia de género, las bandas juveniles, las redes sociales y, como no, sobre el alcohol y las drogas.

Sanz ha puesto en valor el papel de las FCSE en el Plan Director de Convivencia y Seguridad Escolar, al que en Andalucía pertenecen ya 2.260 centros, un 9,33% más que en el mismo periodo del curso anterior, de los que 282 son centros adheridos en la provincia de Cádiz, donde los centros que forman parte del programa se han incrementado un 5,22%.

En el ámbito de este Plan, se han impartido en el primer trimestre de este curso un total de 5.377 charlas en los centros escolares (un 21,8% más que en el curso anterior), 1.172 de ellas en centros educativos de la provincia de Cádiz, con un aumento del 32,1% respecto al curso anterior.

Del total de charlas impartidas en Andalucía, 2.823 han estado dirigidas a alumnos, con un incremento del 31,7% respecto al mismo trimestre del curso anterior; 396 a AMPAS, que ascienden un 35,6%; y 2.158 a personal docente, con un incremento del 11,5%. En la provincia de Cádiz, de las 1.172charlas impartidas, un total de 637 han estado dirigidas a alumnos, con un aumento del 50% respecto al curso anterior; 103 a AMPAS, con un incremento del 47% y 432 a personal docente, que ascienden igualmente en un 9,6%.

Sanz ha agradecido el esfuerzo que realizan la Policía Nacional y la Guardia Civil para ampliar el alcance y mejorar la difusión de los contenidos del Plan Director de Convivencia y Seguridad Escolar, con el que “ayudamos a padres, profesores y alumnos a prevenir y combatir problemas que afectan directamente a los jóvenes”.

Las charlas monográficas relativas al consumo de drogas y alcohol acaparan el 8,32% de las temáticas que se ofrecen, en las que destaca un aumento claro del interés por temas como el acoso escolar (que aumenta un 23%) o la violencia de género.

Objetivos saludables
El delegado ha insistido en que “no debemos ser meros espectadores del desafío social que representa la lucha contra el alcohol y las drogas” y en que “debemos contribuir a su prevención desde todos los ámbitos posibles, con un trabajo coordinado”.

Así, ha animado a los asistentes a seguir luchando “por una juventud más saludable y con mayores posibilidades”, pues “una juventud con perspectivas personales y profesionales podrá ver satisfechas sus inquietudes en un contexto de seguridad” y, al mismo tiempo, “unos niveles óptimos de seguridad son un aliciente para que las inquietudes y el desarrollo personal de cada uno de ellos se materialicen”.

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